Los partidos se lanzan los muertos unos a otros

(Ahorainformacion.es) – Pablo Iglesias, como vicepresidente y ministro del ramo, es el último responsable de lo sucedido en las residencia de ancianos españolas. Más aún cuando el Estado de Alarma ha concentrado en un mando único todas las competencias. Que ahora el ministro Iglesias pretenda acusar de criminal a la presidenta de la Comunidad de Madrid por no hospitalizar a ciertos ancianos enfermos de COVID resulta bastante cínico. Porque lo cierto es que el caos, la improvisación y la mala gestión han sido una tónica habitual en materia de residencias en todas las regiones. Y eso Pablo Iglesias lo sabe. Se calcula que unos 20.000 ancianos residentes podrían haber fallecido en la epidemia. Esa es la cruel estadística que debería llenar de vergüenza a unos y a otros.
Los partidos políticos y las ideologías anti-familia que los infectan llevan décadas aparcando a los abuelos en centros con el argumento de que ahí «están bien cuidados». Todas sus políticas han ido encaminadas a la destrucción del hogar de forma que se hace cada vez más difícil la convivencia de varias generaciones en la misma vivienda. La epidemia vírica y su dramático saldo de muertos ha sido la consecuencia lógica de la concentración de personas de riesgo. Por eso resulta indignante y bochornoso que los partidos se dediquen a echarse los muertos unos a otros en lugar de aprovechar la ocasión para hacer una autocrítica sobre el lugar de los ancianos en la sociedad.
