Trasplantes: el fin no justifica los medios

(Por Javier Garisoain) –
La Organización Nacional de Trasplantes ha manifestado su preocupación sobre las noticias, rumores y dicen que bulos que se han generado en torno al caso del asesinato legal de la joven Noelia Castillo. Es una cuestión grave porque la donación tiene que basarse en la confianza y el simple rumor de que podría haber médicos con conflictos de intereses o incluso presionando de alguna forma para seguir adelante con la eutanasia «por estar comprometidos los órganos» es evidente que deteriora enormemente la confianza en la limpieza del sistema de trasplantes.
El problema, en mi opinión, es que una vez que la ONT ha aceptado que las ejecuciones por eutanasia pueden ser una fuente admisible de órganos, cualquier noticia o cualquier nueva polémica en torno a la eutanasia va a afectar a la donación de órganos. Porque afecta a la confianza.
Entiendo que para la ONT era tentador disponer de un cierto número de órganos, con el añadido de la previsibilidad diabólica que aportan los protocolos de eutanasia, pero el «precio a pagar» ha sido precisamente este, transigir con la inmoralidad. Es como si la ONT hubiera aceptado órganos proporcionados por sicarios de un cártel. ¿No habría descendido algo así la confianza en el sistema?
La eutanasia es un asunto en el que no cabe ponerse de perfil. O estás a favor o estás en contra. O estás con el código hipocrático o con el doctor Mengele. Considerar admisible la idea de recibir un pulmón de un eutanasiado es ponerse de lado de la eutanasia.
La guía para hacer lo correcto es la misma desde el origen de la humanidad: el fin no justifica los medios.
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Lo que ha pasado con Noelia Castillo es terrible y además está enturbiando todo el sistema nacional de donación y trasplante de órganos. Alguien debería dar una explicación.

Un comentario en “Trasplantes: el fin no justifica los medios”
Porfirio Gorriti
Una denuncia terriblemente necesaria.
Los dirigentes de la ONT han cometido un error estratégico mayúsculo que lo van a pagar los pacientes que , entre la vida y la muerte, esperan un trasplante.
Si se demuestran las acusaciones de que una misma persona ha ocupado simultáneamente en el mismo hospital los roles de facultativo de comité de eutanasia con el de coordinador de trasplante, debe haber una condena penal para esta persona.