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8 de mayo de 2026 1

Qué votar

Qué votar
Pelotacracia (1 de 32)

Se acercan las «elecciones andaluzas», que bien podríamos llamar el pelotazo pelotacrático. Pelotazo no en el sentido de «pelotazo» urbanístico, de sobres, prostíbulos y similares, como viene a ser corriente y aceptado por izquierdas y derechas, no, pelotazo en el sentido de que la «pelota» cambia cada cuatro años de un color a otro, o sigue en el mismo. Es una pelota de dos colores, rojo y azul, pero pelota al fin al cabo. Desde luego, democracia no es, ya que el pueblo ni pincha ni corta, sólo trabaja como esclavos. Democracia no es, porque las élites son las que mandan, las oligarquías que diría Dalmacio Negro

En este juego de «tocar la pelota», que no de tocapelotas, lo tonto, lo absurdo, lo pueril es seguir un juego que no es el nuestro, sino el de ellos. ¿Qué sentido tiene apoyar a Vox o PP cuando son idénticos y tan liberticidas como PSOE y similares ? ¿De verdad Vox o PP tienen algo de valores cristianos ? ¿Acaso no vimos en la plandemia como eran tan liberticidas y tiranos, tiranos de la pelota, o de las pelotas, ya que hay multitud de reinos y pelotas, que giran sin parar en esta locura?

Quizá quede bien ser «moderadito», quizá quede bien ser «aceptado», ser uno más del «sistema», de un sistema que, según Yuval Hariri, ya no te quiere, un sistema al que le sobras, por mucho que te humilles y le hagas carantoñas. Es un sistema que usa esa «pelota de colores» y de plomo para pasar como un rodillo por encima de cualquiera. Dios da libertad para estar con Él y contra Él, pero pretender simular que se está con Él apoyando a quienes están contra Él, apoyando a liberales declarados, apoyando a perseguidores de lo católico es rídiculo y risible. Apoyar al PP o a VOX ni siquiera es malminorismo, porque no es nada menor, es todo maldad, es, en cierto grado, satanismo, es anticatolicismo. No en vano el liberalismo está declarado como anticatolicismo por el Papa Leon XIII. Apoyar al PP o VOX es aparentar jugar a dos bandas, cuando no te estás aprovechando ni de la corrupción y prebendas de estar en el fangal hasta las trancas, ni te aprovechas de una posición moral límpida e impoluta. Es hacer el tonto al cubo.

¿Qué hacer entonces? ¿Abstenerse? Las regularizaciones masivas y la importación de «votantes» de varios lugares sugiere fuertemente que el voto importa y mucho. ¿Votar a alguien alternativo? Bueno, hay que recordar que el sistema gasta mucho dinero en falsas disidencias y falsas salidas para que los «ratones» y «ardillas» más inquietos acaben pegados en pegamento o con un muelle en el cuello. La inmensa mayoría de los alternativos, y no digo todos por no ofender, aunque la lectura de «La conquista del Estado» de Ricardo Sáenz de Ynestrillas, así lo sugiera, están «pringados» o «tocados».

Está claro que el sistema no quiere «disidencias», por muy pequeñas que sean. También está claro que el sistema «demoniza» ciertas opciones políticas que no le gustan nada. Vox o PP si les gusta, y mucho al sistema. Falange, Democracia Nacional o la CTC no son mucho del agrado del sistema. De hecho, poco a poco, y con la indiferencia de la cristiandad vemos cómo se persiguen a muchos humildes, a muchos perseguidos, cuyo pecado fue no someterse al principe de este mundo. Normalmente, el «católico» vuelve la cara y no quiere problemas, y se posiciona con el poderoso, con el fuerte, con el mismo que le roba y esclaviza a él mismo: «¡Qué no hubiera sido tan radical! ¡Qué se hubiera apuntado al PP! ¡Qué se hubiera puesto la pulserita de Vox! «. Evidentemente, no son «católicos» como los católicos del siglo XVIII o XVII, son «tibios», son «seudocatólicos», son los vomitados por la boca de Dios, los que no son ni fríos ni calientes.

Ya digo, en estas elecciones, y, en todas, jamás cambiaremos nada, porque no es una democracia, es una pelota que da vueltas. Pero si podemos posicionarnos junto con los que sufren, los perseguidos, los que nos anteceden en la persecución, los que, aún con sus pecadillos ( y traiciones) , son esencialmente «buenos».

Si se presenta Falange y no se presenta la CTC, pues está claro que hay que votar a Falange. No porque vaya a ganar, no porque cuente, sino porque es lo ético. Es lo que no da vergüenza propia y ajena, es lo que se le puede presentar a Cristo, y Ése es el único que importa.

Viva Cristo Rey.

PS: Alguien dirá pero la Falange en 1937 hizo esto y luego lo otro…. Los liberales llevan 200 años, y siguen a día de hoy, aún con más fuerza.

 

 

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Un comentario en “Qué votar

  1. UN LECTOR

    Pero esto significa asumir el sistema liberal. No reconocerlo, pero participar en él… Para mí no deja de ser paradójico y un impulso para asumir, también el mal menor.

    Responder

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