Taxi o plataforma: entre el gremio que cuida y el algoritmo que exprime

(Por Luis Flórez-Estrada Orlandis Habsburgo) – Este articulo exclusivamente refleja la opinión del autor
Creo León XIV pensaba en Justicia Social para empleados y gremios. Cuando clara y solemnemente proclamó que «la Inteligencia Artificial no puede dictar leyes al hombre«. Yo tengo claro que está relacionado, no es progreso si dejamos que el algoritmo, creación sin alma, suplante el juicio moral, sino traición al Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo, sustituyendo el Bien Común por el lucro, y la ley natural por la lógica ciega del beneficio inmediato.
Desde León XIII hasta hoy, la Iglesia no ha cesado de enseñar que el trabajo humano no es una mercancía, sino una vocación digna, fuente de sustento y expresión de la persona.
Yo esta madrugada he visto algo que no olvidaré fácilmente. Un conocido, conductor de VTC, aparcaba visiblemente agotado tras catorce horas de trabajo. Me saludó con una sonrisa resignada: «Si curro mucho, puedo vivir». Gana algo más de 1.500 € al mes.
¿Eso es vida? No.
Es sobrevivir.
Y peor aún: es lo que llaman progreso.
¿Dónde queda su dignidad, su familia, su descanso?
Lo más duro no es que él lo acepte. Lo más duro es que todos lo estamos aceptando.
Pedir un coche desde el sofá, recibirlo en minutos, es cómodo. Pero ¿a qué precio? ¿Quién lo paga realmente?
Este artículo no habla sólo de taxis o plataformas. Habla de qué modelo de sociedad queremos.
De elegir entre gremios con rostro humano o algoritmos sin alma; entre justicia social o precariedad digital; entre la Tradición regulada y el liberalismo radical, que niega toda ley superior y toda jerarquía moral. Convierte al prójimo —imagen de Dios— en variable de mercado. Y al trabajo, en idolatría al rendimiento
El taxi es sólo un ejemplo. El modelo gremial, con sus formas renovadas, puede y debe aplicarse a muchos otros oficios. No basta con resistir: hay que reconstruir un orden social basado en la responsabilidad compartida, la autoridad moral y la dignidad del trabajo.
¿Eres usuario? Pregúntate: ¿de verdad te sale más barato?
Cuando solicitas un VTC, sólo sabes que el conductor tiene carnet y urgencia de trabajar. No se exige formación específica, ni experiencia, ni vocación. ¿Confiarías tu seguridad a alguien con la “L”? ¿Con un contrato basura, un navegador y catorce horas sin descanso?
Falso ahorro y precios que engañan
- Trayecto corto (4 km, Madrid):
- Taxi: 7,50 €
- VTC: 4,99 € (promoción) | 16,20 € (hora punta)
- Aeropuerto-Atocha:
- Taxi: 30 € tarifa fija
- VTC: entre 25 y 45 €
Ese supuesto “ahorro” es artificial, temporal, condicionado. Cuando más lo necesitas, más te lo cobran.
Seguridad vial en riesgo
En la ciudad de Madrid, los datos son ya imposibles de maquillar: en 2024, los coches VTC estuvieron implicados en 904 siniestros, mientras que los taxis —que duplican su número en la capital— se vieron implicados en 704 siniestros.
Algunas fuentes afirman que la diferencia es leve, y es cierto que los resultados varían según el método de cálculo —por trayecto, por vehículo o por kilómetro—.
Sin embargo, incluso los estudios más favorables al modelo VTC, junto con los datos municipales y los registros de tráfico del Ayuntamiento de Madrid, coinciden en lo esencial: el índice de siniestralidad de los VTC, en su forma actual, es superior al del taxi. Y esa tendencia se repite en otras grandes ciudades.
¿Y a qué se debe?
A una cadena invisible de precariedad:
- Conductores sin experiencia, algunos con apenas semanas al volante.
- Jornadas maratonianas que provocan errores, fatiga y agresividad.
- Obsesión por el navegador electrónico, que sustituye la prudencia por la prisa.
¿No has visto nunca un VTC bajando por error unas escaleras peatonales por seguir mal el navegador?
La llamada “modernidad” conduce al caos… cuando se desconecta de la sabiduría del oficio.
Atascos y mayor tiempo de trayecto
Los VTC no tienen permitido utilizar el carril de transporte público, motivo por el que se ven abocados a atascos, que tratan de sortear haciendo muchos más kilómetros.
“Desde que uso la app de taxi, llego antes y el precio no me sube por lluvia. Me siento más segura y el conductor sabe por dónde va.”
— María, 28 años. Diseñadora gráfica.
¿Eres trabajador? ¿Eres conductor o explotado con volante?
La mayoría de conductores VTC duran menos de tres meses. Los taxistas se jubilan en su oficio.
¿Por qué esa diferencia? Algoritmos opacos, penalizaciones automáticas, inestabilidad, ansiedad constante:
- El convenio VTC de Madrid apenas supera el SMI (unos +4 € mensuales). En una ciudad como Madrid, eso no da para vivir.
- Muchas horas reales de trabajo no se computan como tales. ¿Acaso no estás trabajando desde que enciendes el coche hasta que llega el primer servicio? ¿Y cuando terminas uno y circulas vacío fuera de la M-30, buscando otro servicio, estás descansando? ¿Y mientras limpias el coche, es tiempo ocioso?El algoritmo no lo cuenta como tiempo laboral. Pero tu cuerpo lo siente, tu familia lo nota, y el alma lo sabe.
- Jornadas reales de 12 a 16 horas, seis días por semana, por necesidad de “cumplir objetivos” para acceder a incentivos.
- En el convenio se exige una tasa de cancelación de trayecto menor al 4% por causas imputables al conductor. Pero el culpable siempre es el conductor, que no tiene control ni defensa posible contra el algoritmo. ¿No hay nadie cerca, al usuario le aparecen más minutos de los que espera y pasa un taxi libre? “El conductor se está alejando”.
Esto no es libertad laboral, sino servidumbre digital. Y lo llaman emprendimiento para ocultar que es explotación moderna.
En Barcelona, muchos viven en furgonetas alquiladas por la empresa. En Sevilla, sueldo de 1.200 € y turnos de 15 horas. No hablamos de libertad, sino de una nueva forma de esclavitud asalariada. La misma de siempre que bajo otros nombres, denunciaban León XIII y Vázquez de Mella.
¿Y el taxi?
El taxi también necesita cambios. Las licencias son costosas, y ha habido resistencia al cambio digital.
Pero el taxi es un modelo gremial, regulado, con vocación de servicio público.
Por eso propongo:
- Facilitar licencias individuales y asequibles, con transmisión regulada.
- Una licencia municipal no debería ser una mercancía, sino una garantía.
- Crear una plataforma tecnológica cooperativa (cofinanciada por fondos municipales y cuotas gremiales), sin fines especulativos.
- Garantizar el acceso al servicio por teléfono o app, sin excluir a mayores ni dependientes.
El taxi puede mejorar, sí. Pero no debe desaparecer. Porque defender al taxi es defender al vecino que madruga, el rostro humano del trabajo digno, la soberanía social frente al capital sin patria.
¿Y tú, ciudadano? ¿A dónde va tu dinero?
No hablo desde una ideología: hablo desde el sentido común que nos enseñaron nuestros abuelos.
Cada euro que pagas es un voto. Cuando viajas en taxi, votas por tu ciudad. Cuando usas un VTC, votas por Luxemburgo. Esta no es sólo una batalla fiscal: es la vieja lucha entre los pueblos vivos y el capital sin alma. Entre los talleres de San José y los templos del becerro digital.
Daños reales del modelo VTC:
Las cifras no mienten. Cada trayecto en taxi fortalece tu ciudad. Cada trayecto en VTC alimenta un sistema extractivo, deslocalizado, fiscalmente opaco y políticamente agresivo.
¿Sabías que la mayoría de las plataformas VTC tienen su sede fiscal en Irlanda o Países Bajos? Que gran parte de lo que pagas no tributa en España, ni se reinvierte en barrios, ni paga escuelas, ni sostiene hospitales.
No necesitas ser creyente para sentir, en lo más profundo de tu alma, que un padre que duerme en su coche no es libertad. Es injusticia que clama al Cielo, porque el corazón humano fue hecho para la verdad, y la ley natural escrita por Dios no se borra.
¿Y sabías que muchas de estas plataformas están vinculadas a fondos de inversión que operan desde paraísos fiscales como Delaware o Luxemburgo?
Este modelo no es neutral: es colonialismo financiero sobre ruedas.
No vienen a competir: vienen a imponer reglas, a dictar la ley a los gobiernos, a manipular el BOE como antes se manipulaban los precios.
¿Qué propongo, como carlista, desde la Tradición?
Como enseñó Pío XI en la encíclica Quadragesimo Anno, “no puede admitirse como justo aquel salario que no permita al obrero honrado sostenerse decentemente y ahorrar algo para el porvenir”.
Para las VTC:
- Control municipal real.
- Exigir sede fiscal en España y control tributario estricto.
- Formación obligatoria y experiencia mínima verificable.
- Licencias para los profesionales, mediante un examen-oposición. Con una moratoria de 12 meses para el cambio de modelo.
- Salario que permita mantener una familia y ahorrar en una capital.
- Control horario estricto. El tiempo esperando un servicio es tiempo trabajado.
- Control técnico y laboral público, no sólo autoevaluación.
- Pre-contratación real, no fachada legal: El origen de cada servicio sólo se realizará desde una base VTC.
Para el taxi:
- Plataforma cooperativa de código abierto (software libre), accesible por aplicación y teléfono, financiada con fondos municipales. El taxi es un servicio público de interés general, gestionado desde el gremio, con rostro humano y vocación comunitaria. Una plataforma abierta a la integración de municipios pequeños y ciudades permitiría integrar todos los taxis en un solo sistema, accesible y justo. Ofreciendo mejor servicio al ciudadano y al Bien Común, fin moral del orden temporal, según enseña la Doctrina Social de la Iglesia.
- Licencias asequibles, asignadas por el ayuntamiento. Heredables o transmisibles bajo control real.
- Limite de licencias por profesional (el campo para quien lo trabaja).
- Representación efectiva ante la administración.
- Fomento del relevo generacional: licencias bonificadas para jóvenes, como ya hace Sevilla.
Conclusión: Sí, soy carlista, y por eso lucho
No defiendo lo nuestro por nostalgia, sino por justicia.
Porque el carlismo no es mirar atrás, es alzar los ojos al cielo y los pies al barro donde el pueblo sufre.
Madrid no es un caso aislado. En Barcelona, Sevilla, Valencia o Bilbao se libra el mismo combate entre dignidad y algoritmo.
Algunas ciudades resisten, otras se rinden. Pero en todas hay que decidir:
- Basta de precariedad como norma.
- Basta de corporaciones sin patria que vacían barrios.
- Basta de engañar con “modernidades” que arrasan el alma.
¿Qué tipo de España queremos construir?
Una donde el trabajo tenga rostro, la ciudad tenga comunidad, y la tecnología esté al servicio del hombre —no al revés.
Porque soy carlista defiendo al taxista que madruga, al joven que quiere trabajar sin ser exprimido, al vecino mayor que no sabe usar aplicaciones digitales, a la madre que necesita un coche seguro a las seis de la mañana.
Una sociedad donde el trabajador disfrute su sagrado descanso, pueda ir a misa, pasar tiempo con su familia… Le robas todo eso si trabaja 14 horas al día 7 días a la semana.
El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado” (Mc 2,27)
Defiendo una economía con alma, con justicia, con jerarquía moral.
Porque el carlismo no es un recuerdo: es una bandera aún por alzar.
España aún está a tiempo.
De no rendirse al algoritmo, que es ajeno a la Ley Natural.
De no entregar nuestras calles a un mercado sin rostro.
De volver a confiar en el trabajo honrado, en el barrio que madruga, en el oficio que cuida.
Y por eso, aunque lo llamen nostalgia, nosotros lo llamamos esperanza. Esperanza con nombre, historia y deber: España
Comparte esto con quien aún cree que Uber es libertad
No tienes que pensar como yo. Sólo tienes que mirar a tu alrededor y preguntarte: ¿es esto justo? Si la respuesta es no, entonces ya estamos en el mismo bando y entonces tienes un deber. Porque lo que está en juego no es solo economía: es el alma de nuestra patria.
¿Eres conductor? ¿Te reconoces en esto? Escríbeme. Vamos a organizarnos.
Por Dios, por la Patria, por los Fueros y por el Rey. Viva Cristo Rey.
Luis M.ª Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
@RequeteDelRey · https://x.com/RequeteDelRey
ANEXO: Explicaciones, datos y fuentes
Siniestralidad:
- Informe anual de siniestralidad vial en la ciudad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid (2024).
- Estudio sobre la gestión del transporte en vehículos taxi/VTC en la Comunidad de Madrid, Dirección General de Transportes, Comunidad de Madrid (2024).
- Que el taxi no distorsione la realidad: VTC y taxi tienen tasas de siniestralidad prácticamente idénticas, El Economista – Opinión (enero de 2025).
- Los VTC doblan en tasa de siniestralidad vial a los taxis en España, Servimedia (19 y 24 de marzo de 2025).
Precios y tarifas:
- Tarifas oficiales del taxi en Madrid, Ayuntamiento de Madrid (2024).
- Tarifas y promociones VTC disponibles públicamente en plataformas como Uber y Cabify.
Condiciones laborales y salario justo:
- Convenio colectivo VTC Madrid (2024-2026).
- Informe del Observatorio Social de La Caixa sobre coste de vida en grandes ciudades españolas (2024).
- Idealista e informes del Pacto Mundial para los costes de vivienda en Madrid.
Fiscalidad y evasión fiscal:
- Investigaciones periodísticas sobre estructuras fiscales de Uber (Holanda, Irlanda), The Guardian y El País.
- Informes de ATTAC sobre evasión fiscal y multinacionales digitales (2023).
Impacto ambiental:
- Informe sobre movilidad y contaminación en Madrid, Ecologistas en Acción (2023).
- Estudio del tráfico urbano y eficiencia de movilidad en grandes ciudades europeas, Comisión Europea (2023).
Dependencia digital y exclusión:
- Encuesta sobre exclusión digital, Instituto Nacional de Estadística (2023).
Estos datos buscan aportar rigor y facilitar la verificación independiente de cada afirmación planteada en el artículo. El articulo está vivo, abierto a mejorarse con el debate, espero tus comentarios.

4 comentarios en “Taxi o plataforma: entre el gremio que cuida y el algoritmo que exprime”
Tabaleter
Sigo los artículos del Sr. Flórez – Estrada y observo que tiene la firme intención de hacer política carlista EN SERIO. Ojalá muchos más sigan su línea, que si no me equivoco es la misma que la del actual presidente de la CTC, Sr. Garisoain, porque todavía -y ya han pasado muchos años- no hay una alternativa carlista real al corrupto y corruptor sistema actual. No, NO LA HAY ni por asomo. Algunos vemos con desaliento que la acción carlista se limita en convocatorias para Misas, de Rosarios públicos, comidas y alguna cosilla más. La Misa es muy necesaria y el rezo del Santo Rosario nuestra mejor arma, pero eso NO es acción política, que es lo que necesitamos urgentemente para revitalizar la Causa y crear una alternativa creíble al sistema.
Gracias, Sr. Flórez- Estrada
Luis Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Gracias de corazón por sus palabras, tan veraces como urgentes. Le entiendo perfectamente, y comparto su dolor. La Causa no puede reducirse a cenáculos ni a privadas prácticas devotas desligadas de la transformación del orden social. Sin embargo, tampoco hemos venido a “hacer política” en el sentido liberal del término, que no es sino la administración de la apostasía organizada.
Nosotros servimos, no competimos. No buscamos poder, sino justicia. No gestionamos parcelas, sino que combatimos por el Bien Común íntegro, por la unidad católica, por los derechos las libertades y los fueros de los pueblos. Eso —aunque al mundo le escandalice— es lo político en el sentido más alto, el que los modernos han profanado.
Y un Rosario público también es acto político, si se hace para afirmar públicamente el reinado de María en medio de un mundo que la rechaza. Pero tiene usted razón no podemos quedarnos en el ruego, sino como todo carlista alguna vez ha proclamado: «A Dios rogando, y con el mazo dando». Si, sin organización, sin doctrina clara, sin propuesta concreta que pueda ser ofrecida y defendida cara a cara en la plaza pública, el alma se convierte en refugio sin cuerpo, y la Tradición en museo.
Lo nuestro no es nostalgia ni escapismo, sino combate. No venimos a pedir permiso: venimos a restaurar el Reinado de Social de Nuestro Señor.✝
#DPFR
antiliberales@gmail.com
A kilómetros se palpa la gente sin fe. Osease sin carlismo.
Luis Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Querido correligionario:
Si ha notado usted ausencia de fe, sepa que lo lamento. Porque todo lo que he escrito nace de ella, y sin ella no podría sostenerse ni una línea. Pero la fe también se encarna en justicia; en organización; en legislación justa; en defensa de la familia, del artesano, del trabajador, del débil, del niño que aún no ha nacido y del anciano con experiencias desde las que enseñar. A veces hay que proclamar el Reinado Social de Cristo con palabras firmes y también con estadísticas o propuestas, porque lo contrario sería traicionar la encarnación de la Verdad.
No me avergüenzo del Rosario, ni de la Misa, ni de la Cruz. Pero creo que ya no basta con la nostalgia ni con la pureza doctrinal sin combate. Vengo a pelear esta batalla, con la Cruz de Nuestro Señor en el pecho, la espada del Espíritu en una mano, y el mazo de San José en la otra.
El carlismo sin fe no existe. Pero tampoco sobrevive si se encierra en sí mismo y no sale a la calle. Por eso, si usted reza, rece también por los que estamos escribiendo, hablando y organizando. Para que nunca falte la fe, la caridad, ni el fuego.
✠ Dios, Patria, Fueros, Rey
Luis M.ª Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Miles Christi semper paratus.
Non prævalebvnt.