Hasta la siguiente (g)oleada
(Por José Fermín Garralda)-

ESTO SIGUE siendo muy serio. No es una broma. Sigue siendo traición. Algún día sabremos más. ¿Ha sido una prueba de fuerza lo ocurrido sobre Ceuta? ¿Un ensayo? ¿Una probatina? Lo cierto es que han dado dos pasos adelante y uno atrás. Y no lo digo por los 1.700 que se calculan no han regresado a Marruecos y por lo visto quieren ser españoles.
En cualquier caso, España pierde. Los ceutíes han quedado aterrorizados. El guiñol de Sánchez bate las manos, como si hubiese sido un triunfo la vuelta de casi todos los invasores al desierto bereber.
Por mi parte, la bandera de la Patria sigue expuesta en mi balcón en medio de la ciudad. Aún no la retiraré. Imaginemos qué gran espectáculo sería si todos los españoles tuviesen una bandera en su casa, y, a la vez, en cualquier urgencia, todos la sacasen al balcón. Sería una gran señal, levantaría el ánimo de muchos, se irían los complejos bobalicones, y por guasap se marcaría la cita enfrente de la embajada o consulado para denunciar cualquier amago de invasión… -o lo que sea, agua, fuego, virus y langosta…- pues siempre se trata de un amago hasta que no se consuma. Pero ya saben los vecinos ceutíes: a organizar su propio somatén por barrios o calles.
Me entero que entraron unos 60.000 personas ilegales en Ceuta (El Mundo) en menos de 24 horas. Otros dicen 50.000. Una barbaridad. Y que gran parte han vuelto en coches, motos, en camello o lo que sea. Ha sido un ensayo acojonant. Seguramente a sus jefes les habrá merecido la pena. Nuestro Fernando Grande Marlaska es un gestor y hasta líder fenomenal. Sánchez tiene tiempo para reír, para mostrar que gana por goleada, pues tiene el arte de mostrar -claro que engañosamente- que la verdad no es verdad, que lo que es no lo es… Claro que para llegar a esta conclusión, los ceutíes han pasado miedo y pavor: asalto a dos colegios, cientos de coches forzaos, intentos de ocupación, saqueos… Eso dicen.
Nosotros… ya estamos advertidos de nuevo. Pues a ser consecuentes.
Quizás nos hagan abrazar a los varios miles invasores que se han quedado en Ceuta a ver qué pasa. Rezaré por sus 67 muertos, que para los agitadores y vividores modernos son un simple número. Pero -lo adelanto- no me pidan que rece por ellos en la catedral.
Traición, invasión, muerte, miedo, mentira, confusión, inseguridad, sorpresa, desconfianza… son términos que se están haciendo muy familiares en España. ¿Será esa una de las marcas del NOM? ¡Qué bien se lo están haciendo a Sánchez, al que levantaremos una estatua como la de Nabucodonosor!
No, no es una crisis migratoria que es lo que dice El País, ese periódico afín al Gobierno. Póngale Vd. otro término más adecuado y seguramente acertará.
Pues que viva Ceuta y el resto de España.
