9 de marzo de 2018 0 / /

Las vergüenzas del sistema: La guerra de las pensiones o cómo jugar con la estadística

Por Luís B. de PortoCavallo

La actual Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) desde el 5 de julio de 2011, Christine Lagarde, condenada por corrupción cuando era Ministro de Finanzas de Francia (condena que no cumplió al “liberarla”, la justicia gala de la pena, e incluso que la condena no figurara en su historial penal, por su status político internacional); que sustituyó al socialdemócrata ex Ministro de Economía, Finanzas e Industria francés Dominique Strauss-Kahn, tras ser arrestado en Nueva York, detenido por escándalo acusado de abusos sexuales; que a su vez, sustituyó al investigado por corrupción Rodrigo Rato (vaya como está el FMI, dirigente de la política económica mundial) …

Como iba diciendo, Christine Lagarde, ha llegado a hacer declaraciones públicas tremendamente polémicas como que «sobran las 2/3 partes de la población mundial de la humanidad» o que «los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global. Tenemos que hacer algo, ¡y ya!». Hay que advertir que ella no es ninguna niña, tiene 62 años … habría que hacer algo ¡y ya! Antes de que sea demasiado tarde.

A 26 de febrero de 2018, según el “Reloj de población de España”, la población total es de 45.889.662, de la que 22.668.264 es población masculina (49.4%) y 23.221.397, población femenina (50.6%), con unos 6 millones de pensionistas.

La Población Activa, en el 4º Trimestre 2017 (ine) es de 18.998.400 (mayores de 16 años), de los que 3.766.700 son desempleados (sólo los oficialmente registrados).

Según datos de 1 de enero de 2018 del Ministerio de Empleo y Seguridad Social1, la actual Ministro es Fátima Báñez, unos 2,5 millones de pensiones por jubilación en España, el 42%, son inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), fijado este año en 735,90€ mensuales, el 62,20% (1,5 millones de pensiones) corresponden a mujeres, y el 37,80% restante a hombres (930.436 pensiones).

Lo que no especifican los datos del Ministerio es cuanto inferiores, por tramos, es decir, la pensión mínima, en 2018, es de 484,20€ al mes, de la que sus viudas sólo cobran una parte, 378,12€, menos en algunos casos.

Destacan las pensiones entre 600 y 650€. En esta horquilla se encuadran aproximadamente 1 millón 150 mil pensiones, de las que 481.635 corresponden a hombres y 642.273 a mujeres, en su mayoría, viudas de pensión mínima contributiva que cobran 639´30€ al mes. Con carácter general, la cuantía de la “prestación” de pensión de viudedad corresponde al 52% de la base reguladora del fallecido.

Por tramos, hasta los 735,89€ (SMI), hay un total de 3.421.313 pensiones por jubilación (de estas, el 79,90% pertenecen a hombres, 412.820 y el 20,10% a mujeres, 71.507).

Según declaración de Rafael Hernando Fraile, diputado por Almería en el Congreso de los diputados y actual portavoz del grupo parlamentario Popular, el día de la manifestación de protesta de pensionistas ante el Congreso, 23 de febrero de 2018, «la pensión media de jubilación es de unos 875€ euros mensuales» (aunque desconocemos de dónde saca ese dato), ubicándose por debajo de los 1.000€, al menos, 3 millones y medio de pensiones, de las cuales, prácticamente la mitad, pertenecen a mujeres, 1,74 millones, y 1,72 millones a hombres.

La pensión máxima, en 2018, será de 2.580,10€ mes en 14 pagas. Desde la reforma”, para poder cobrar la pensión máxima, habrá que tener 67 años y haber cotizado 37 (para cuando se complete en 2027). Sin embargo, los que se jubilen con 65, tendrán que tener cotizados 38 años y medio para poder jubilarse.

Pero, como en todo, hay excepciones, el 16 de enero de 2018, en “Los Desayunos” de TVE, la presidente de la Comisión del Pacto de Toledo, nada más y nada menos que Celia Villalobos, afirmó, sin datos ni prueba alguna que lo acredite, que en España «hay ya un número importante de pensionistas que están más tiempo en pasivo, es decir, cobrando la pensión, que en activo, trabajando». Suponemos que tal opinión estará basada en la experiencia de sus señorías (diputados y senadores), que tienen el privilegio de necesitar sólo siete años para percibir la pensión máxima, aunque, sin embargo, los parlamentarios de la XI Legislatura, con 3 meses de ejercicio de vida parlamentaria, cuando se jubilen, tendrán derecho a percibir la pensión máxima gracias al mecanismo que permite que, en los supuestos en que, los que alguna vez fueron parlamentarios, no alcancen el límite máximo de percepción de pensiones públicas, “las Cámaras abonaran la diferencia entre este límite y la pensión percibida por el solicitante” y un “sistema de complementación de ingresos” —que eufemísticamente llaman Protección Social de diputados y senadores—.

A lo que hay que añadir, fondos de pensiones complementarios, que no se pagan sino con dinero público, (hay que decir, en honor a la verdad, que también lo hacen otras administraciones con dineros públicos, para ministros, secretarios de estado, presidentes de comunidades, consejeros y todo tipo de “altos cargos”). Pero, además, como muchos de ellos se buscan “chanchullos” extra, léase consejos de administración de grandes empresas, agencias, institutos, observatorios, empresas públicas, cargos en el extranjero, en organismos internacionales, euro diputados, … pues obtienen también otros “beneficios extraordinarios”. En cuanto al poder judicial, su opacidad es absoluta, especialmente en lo concerniente a las sucesivas cúpulas del CGPJ.

La arriba citada “madame” Lagarde, a pesar de abogar por la contención salarial y la drástica bajada de los salarios de los trabajadores, tras la última subida de sueldo que se concedió a sí misma, cobra la friolera de casi medio millón de dólares al año, más “gastos personales” de 65.000 dólares anuales a cuenta del FMI (todos ellos libre de impuestos por cargo en organismo internacional, que pagamos entre todos por cuota de países). Cuando deje el cargo, tendrá una pensión vitalicia, esto es, de por vida y “pa” siempre, en entorno al 60 % del sueldo que ahora cobra, que aumenta en función del tiempo que ocupe el cargo, a lo que habrá que sumar su pensión vitalicia de Ministro y de parlamentaria y alguna “contribución” de los lobbies (según objetivos).

Y todos ellos entran en la misma estadística que el común de los mortales.

Pues esta “madame” pregona, propaga y apoya desde ese poderoso organismo y bajo el conveniente “abrigo” del lobby de las aseguradoras y financieras, lo que denominan la “cobertura del riesgo de longevidad”.

Según las agencias informativas internacionales (Nueva York, 11 de abril de 2012), el sector de aseguradoras y financieras, lleva presionando a N.U. y al F.M.I. —que ya recomendaba a los estados nacionales que se obligue, o al menos se facilite, la “contratación de rentas vitalicias” (léase planes de pensiones con entidades privadas) y el uso de “hipotecas inversas” (por las que a cambio de recibir una exigua renta unos años, se entregue a la financiera la propiedad al fallecimiento)—, para que se formalicen directivas internacionales instando a los estados nacionales la contratación con aseguradoras privadas de la “cobertura del riesgo de longevidad”. He aquí, en realidad, la finalidad del gran negocio: ¡que los estados contraten con entidades privadas las pensiones a largo plazo!

A fecha de 2015 (según datos de 2013 a 2014, últimos hechos públicos), las aseguradoras y el sector financiero, junto con el farmacéutico, son los que han obtenido mayores beneficios mundiales y a su vez, los que más han “invertido” en lobbies de “presión” en Nueva York, Washington y Bruselas.

Ya se sabe que la estadística es la ciencia no exacta mediante la cuál, si yo me como dos pollos y me tomo tres copas de vino y tú una sola copa de vino, se proclama taxativamente que hemos cabido a un pollo y dos copas de vino cada uno … a pagar a escote.

1 Cuantías mínimas de Pensiones; pág. web oficial de la Seguridad Social

http://www.seg-social.es/Internet_1/Pensionistas/Revalorizacion/Cuantiasminimas2007/index.htm#contenido

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