¿Cómo acabar con la partitocracia?

(Por Javier Garisoain) –
Cada segundo que dedicamos a hablar sobre votos y elecciones es un tiempo que sirve para afianzar un sistema perverso. Votad lo que queráis, lo menos malo, o blanco, o nulo, o nada, y ya está. No me parece mal que se intente hacer algo con las elecciones, presentándose o votando, siempre que entendamos que votar es como rascarse o estornudar. Poco más.
Ya sé que muchos hacéis muchas otras cosas, pero en la mayoría de nuestros compatriotas ha calado la idea de que la participación política consiste en votar de ciento a viento y luego, si eso, comentarlo por guasap. El sistema de la partitocracia es la tiranía perfecta.
Nadie sabe cuál es la solución para liberarnos de ello, pero lo que tengo claro es que no nos libraremos de los partidos con más partidos. ¿Cómo saldremos de esta entonces? Ese es el problema y por eso hablo de tiranía perfecta: porque no se ha encontrado aún una solución efectiva contra la partitocracia que no sea caer, mediante la degeneración electoral en tiranías aun peores como el nazismo o los comunismos caribeños.
La desobediencia civil masiva o incluso un alzamiento violento se podrían producir y justificar contra una tiranía clásica, pero son imposibles de articular cuando gran parte de la población cree supersticiosamente que saldremos del agujero votando a alguien bueno. En la democracia liberal de partidos el tirano absoluto no es una persona o un partido sino la misma mayoría absoluta, la masa de votantes que legitiman el sistema con su voto. Son ellos los que hacen absurda cualquier actividad de protesta como manifestaciones, huelgas, etc.
Por tanto, a no ser que se nos ocurra alguna otra cosa impensable, el fin de la tiranía partitocrática sólo llegará cuando degenere tanto que se convierta en una tiranía evidente y típica. Mientras tanto, a veces parece que está tocando fondo y es entonces cuando surge la famosa «disidencia controlada». Gente que se presenta como los enterradores del sistema y sin embargo, paradójicamente, lo único que hacen realmente es prolongar la agonía y alargar los años de vida del sistema. La cosa está complicadilla, así que ¡ánimo!. Nadie dijo que esto fuera fácil.

3 comentarios en “¿Cómo acabar con la partitocracia?”
José Fermín Garralda
Me parece un aportación muy buena. Gracias, Javier. Tienen que entrar en lid los cuerpos intermedios (no subvencionados) , el pactismo natural, la Federación de cuerpos sociales como círculos tangenciales (o secantes?),
y el espíritu Foral (contra la costumbre buena, ninguna ley del BOE puede) .
jose maria
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David
Hombre, Javier… acabar el artículo con el fin de los tiempos ya lo hizo Jesús hace dos mil años es un buen recordatorio, pero no vale para decírselo a un joven. Traigo a colación dos asesinatos recientes: el de Charlie Kirk y el del joven francés en Lyon. Dos jóvenes eliminados por sus ideas, de derechas. No conozco casos de lo contrario. ¿Esto qué quiere decir? Pues que hay organizaciones minúsculas medio terroristas alimentadas por grandes organizaciones que promueven la eliminación del adversario, como hace Sánchez y su chusma. Lo súper grave es lo que puede pasar con PP y VOX cuando agarren el gobierno, no tanto por ellos, sino por los otros. ¿Se van a quedar parados los de la izquierda? Ésta que estamos viendo no sé si tiene tanta categoría como para ser terrorista, pero todo es posible porque podrían venir de fuera. Y en tal caso solo un gobierno muy potente podría hacer algo. Puede que PP y VOX no estén del todo preparados: hay que hacérselo saber, porque una mayoría absoluta puede cambiar algunas cosas importantes si está 8 años o más. Hay que atajar ya las derivas totalitarias para evitar la guerra. No es momento para acabar con los partidos, sino con que los que están y no son malos (malísimos) contrarresten lo totalitario verdadero hoy, más propio del de Hannah Arendt