1 de noviembre de 2016 0

Pacta – Que alguien haga algo (nº28)

No se si tiene muy buena prensa esto del pacto en el lado de los leales más conscientes de la contrarrevolución. En medio del avance de las ideologías triunfantes ellos han resistido, contracorriente, y han hecho del no-pacto seña de identidad. Y sin embargo en una sociedad ordenada y más o menos normal, no se podría vivir sin pacto, sin acuerdo, sin compromiso. Yo que soy navarro siempre he sabido que no hay nada de malo en el pacto. Manuel Fal Conde definió perfectamente el límite de lo tolerable: el pacto con sacrificio del ideal. Hasta ahí podemos llegar. Todo lo que no trastoque lo intocable es santo y bueno y necesario. De forma pactada se han formulado en los países cristianos promesas mutuas tan elevadas como los juramentos de los reyes y de los fueros, los votos y las bodas. Al fin y al cabo sólo la gente libre, los cuerpos sociales libres y responsables pueden ser capaces de pactar. Cuando falta la libertad no existe pacto sino la pura ley del más fuerte, pura imposición del poderoso, o tal vez engaño y manipulación del listo de turno.

Hay que saber pactar, poner en juego la libertad de obligarse, la libertad de comprometerse. Y hay que celebrar los pactos dándoles su importancia, como se celebran normalmente los pactos matrimoniales. Solo así, mediante el ejemplo de quien sepa respetar un pacto sagrado se logrará un día vencer todas las epidemias que identifican erróneamente libertad con ruptura, como el divorcio, el independentismo, o la misma partitocracia que todo lo parte. Aprendamos a pactar que es lo mismo que aprender a ser libre. Y enseñemos a pactar a los más jóvenes. Esta enseñanza les servirá en primera instancia para ordenar la convivencia entre sus iguales. y También para enfrentarse con inteligencia a toda clase de adversarios. Tiranos incluidos.

(Visited 34 times, 2 visits today)

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*