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11 de julio de 2024 0 / / / / / / / /

La victoria en la guerra, fruto del modelo de matrimonio católico.

Para los católicos debería bastarnos a veces para entender como está ordenado el matrimonio católico saber que Cristo dijo que no había que divorciarse y que lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre. Del mismo modo que el catolicismo condena la sodomía. Con esto debería bastarnos, si amamos a Dios.

Si bien por explicar a nivel racional voy a definir por contraposición.

Los protestantes y judíos están a favor del divorcio. Esto da a lugar al final a que no haya unión estable. Porque cuando estoy bien, estoy y cuando no, me desvinculo. Entonces. ¿Para qué me casé? Lo mismo sería ir de novia en novia y tiro por que me toca. Y lo mismo sería ir dejando hijos por cada sitio que paso, abandonados.

Los musulmanes, si una mujer no es fértil, la pueden abandonar, y cambiar por otra. Es bien sabido que hay parejas que tardan mucho en tener hijos. El padre de la fe, Abraham, le pasó esto con Sara, su mujer. Y como no se esperó y se arrejuntó con otra, a la que Abraham tuvo que dejar en el desierto para que las envidias entre mujeres no fueran a más, imagino. Total, que salió mal lo de hijos de diferentes mujeres, la poligamia, etc. Y de ahí surgieron los ismaelitas, de donde vienen los actuales musulmanes. Que por cierto, aquel pozo donde Agar encontró agua después de ser abandonada, es donde está la Meca actual y peregrinan los musulmanes. Curiosidades.

Hago ahora una pregunta. ¿Cómo será más numerosa la sociedad? Con la paciencia en la infertilidad. O yendo de mujer en mujer. Debido a que una mujer tarda 9 meses en dar a luz… el factor crítico, el cuello de botella de este: que haya más vida… es eso: los 9 meses.

También el modelo polígamo es peor. Es posible que haya más concepciones si cada mujer tiene un varón.

Pues bien, estos hechos… tienen el mundo dividido.

Bien. Ahora bien, por dar una explicación a nivel racional. ¿Qué genera más vida? Que cuando una mujer no te da hijos, la puedas abandonar: islam. O una sociedad, en la que el matrimonio, haciendo gala del autocontrol, perseveran con la confianza en Dios de que Dios los multiplicará y permanecen fieles, a pesar de que no tengan hijos. Efectivamente, da lugar a una sociedad más numerosa: la moral católica.

Además de que la cosmovisión católica da lugar a personas abnegadas, capaces de sacrificarse por fines mayores.

Sabiendo además las inestabilidades que genera el divorcio, en los hijos y en los divorciados, que pasan a no tener un núcleo estable donde se les quiera incondicionalmente… Los hijos abandonados, no son igualmente bien educados, para su supervivencia en este mundo hostil (gracias a los hombres). Es decir que una sociedad protestante, está mucho menos abierta a la vida que una católica.

Ya ni hablemos de la comunista. Donde la apertura a la vida depende de la voluntad del dirigente.

Así que de forma, racional y cuantitativa, si los católicos de Europa hubiéramos sido realmente católicos de Europa, a nivel bélico, teniendo en cuenta el factor cuantitativo y sin tener si quiera en cuenta el factor providencial, teologal, no tendrían nada que hacer los musulmanes.

El modelo de hombre sodomita, ni hablemos, no se sostiene en el tiempo ni una generación. No hace falta que vengan ni los moros para que ese tipo de sociedad a nivel cuantitativo se destruya.

Aquí tenemos un sentido racional que puede entender perfectamente cualquier militar de una trinchera, o persona con sentido común.

Llevo  a cabo esta explicación siguiendo los consejos de Benedicto XVI que decía que había que intentar atraer al alejado con motivos también racionales, no sólo con argumentos teológicos.

Conclusión: incluso a nivel bélico, el mejor modelo de hombre y de sociedad, lo tiene el catolicismo.

A algunos les parecerá una locura esta racionalización. A mi lo que me mueve efectivamente es saber que Cristo es Dios, y nos recomendó aquel modelo. Pero aquí tenemos una mínima ventaja del modelo que plantea Cristo, que si se aplica, se ganarían muchas más batallas, a lo mejor.

Aquí se ha atendido a comparar sólo la sociedad bélica, en torno al término: cantidad de ejército en número de personas. Si bien, muchas veces, a más personas, mayor número también de carismas y capacidades.

Cabe decir que la guerra es una desgracia. Pero puestos a defender al débil en una situación justa, donde esté justificada como defensa, mejor efectivamente estar por estos motivos en el bando católico. No seamos chaqueteros y nos pongamos de lado de la mejor verdad, sólo cuando las cifras parezcan que apuntan a la victoria. Que reflexionen los generales.

Escribo esto, para que aquellos a los que les gusta ganar batallas, se hagan también católicos y que esta sea la vía de entrada, para abandonar el racionalismo, y empezar a creer también en lo que no se ve.

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