28 de junio de 2017 0

Fue una Cruzada

Ante lo que se ha dicho y el silencio de quienes no debieran guardarlo, en la delicada situación por la que atraviesa Navarra hoy mismo, referente al monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada, y en la España de 2017, volvamos a las fuentes históricas primarias. Fue muy pronto cuando algún joven intelectual como Pedro Laín Entralgo (revista “Escorial”, 1942), puso en entredicho el carácter de Cruzada de la guerra. Por entonces sus afirmaciones fueron rechazadas por los voluntarios que habían estado en el frente.

Aportamos cinco testimonios agrupados en tres autores jurídicos: el caballero mutilado y prior de la hermandad don Narciso Ripa (Pamplona), el maestro Daniel de Santiago(Ruanales) y el abogado José Mª Grasa Martín (Cascante).

Primero. “HERMANDAD DE CABALLEROS VOLUNTARIOS DE LA CRUZ. Pamplona 12 febrero 1942/ Sr. D. Eladio Esparza. Subdirector de DIARIO DE NAVARRA./ Plaza/ Muy distinguido Sr. mio y amigo: La HERMANDAD DE CABALLEROS VOLUNTARIOS DE LA CRUZ, en Capítulo celebrado ayer bajo la presidencia de nuestro Capellán Limosnero Mayor, el Excmo. y Rvdmo. Señor Obispo de la Diócesis, acordó por unanimidad, expresar a usted su agradecimiento por la actitud valiente y española de ese diario, al salir al paso de la insidia lanzada por el señor Lain Entralgo en la revista “Escorial” en contra del espíritu de la Cruzada, apoyando el editorial de “Arriba España” y expresando así el fervor de ese periódico de su digna Subdirección, mantenedor siempre de los Ideales de Dios y España. Pensando en los que por Ellos murieron, siga dando la batalla para que nuestra victoria no se quiebre./ Remitímosle una “Carta abierta a don Pedro Lain Entralgo”, esperando de su amabilidad tenga a bien publicarla./ Atentamente le saluda suyo afectísimo s.q.e.s.m. NARCISO RIPA/ Caballero prior”.  (Otra cosa es en qué se ha convertido “Diario de Navarra” de hoy). Y sigue el diario:

“Carta abierta a don Pedro Laín Entralgo/ Sr. D. Pedro Lain Entralgo/ Subdirector de la revista “Escorial”/ Estamos enterados de su trabajo publicado en la revista “Escorial” y conocemos su insistencia en querer demostrar la necedad de que la guerra de España no ha sido una Cruzada. No tenemos por qué detenernos en refutar a usted semejante despropósito, que no se explica  ni aun teniendo en cuenta que a pesar de su edad no pisó el frente. Mas el agravio que su actitud “literaria” supone para nuestras hermanos Mártires, para España y para nosotros, nos hace salir al paso de usted y en usted de todos cuantos vienen incurriendo en ese  mismo delito de lesa Religión y Patria, para advertirles, con toda la autoridad moral que supone nuestra actuación en la Cruzada, que no estamos dispuestos a tolerar que se desvirtúe su espíritu y que “no consentiremos se traicione la sangre de los Mártires y Héroes”, porque así lo hemos jurado./ No queremos enemigos, pero si usted y otros como usted buscan a España, nos encontrarán en el camino/ AVE CRUX-SPES UNICA/ Por la “Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz” / Su Capitulo Supremo/ 13 firmas” (Diario de Navarra 13-II-1942).

 

También se conserva la enérgica carta de la Hermandad dirigida al Jefe del Estado, el general Francisco Franco, el 12-II-1942. Aunque es extensa la incluimos para conocer realmente qué sentían sus autores: “PAMPLONA, 12 de Febrero de 1942 / Excmo. Sr. D. Francisco FRANCO BAHAMONDE/ Generalísimo de los Ejércitos Nacionales y Jefe del Estado Español / Madrid/ Excelentísimo Señor;/ Un puñado de españoles bastardos, de esa ralea fatal de ensayistas que tantos daños acarrearon a la Madre Patria, se atreven a levantar cabeza y decir que la guerra, gloriosa é invictamente acaudillada por Vuecencia, no fue una Cruzada./ Para ellos, pues, ni hubo persecución roja, ni incendios de Iglesias, ni asesinato de sacerdotes, ni ultraje de vírgenes, ni masacro de millares y millares de españoles por el delito de amar a Dios y a la Patria, ni alianza de rojoso (sic.) con ateos rusos; o si hubo algo de eso, fue en represalia a los (sic.) tropelías de las derechas españolas, brabuconas y jaques/ Nosotros que tuvimos la suerte de ser soldados voluntarios de Vuecencia desde el primer día, nosotros y nuestros hermanos y colegas muertos en campaña, salimos a ella persuadidos de que íbamos a una guerra santa; y por eso salieron con nosotros nuestros valientes y ejemplares sacerdotes./ La misma idea llevó a Vuecencia a ser el Caudillo de la Fé y el paladín de los santos ideales de España. A dirigir una Cruzada (y nosotros creemos que la más limpia de la Historia) salió Vuecencia; y Dios puso en su espada la gloria de la victoria más esplendorosa. / Pues bien, Excmo. Sr,., los que para sufragar el alma de nuestros compañeros muertos, para llevarlos siempre insepultos en la nuestra, para vivir y hacer vivir a nuestros hijos del recuerdo de sus gestas gloriosas y de la visión de nuestras cicatrices formamos parte de la hermandad erigida por la Iglesia de “CABALLEROS VOLUNTARIOS DE LA CRUZ” hemos sentido el latigazo más duro en nuestro honor al saber la insidia de esos falsos que pusieron, a la sombra de una pretendida intelectualidad, su infame cobardía para quedarse clavados en retaguardia cuando los Cruzados marchábamos, acaudillados por Vuecencia, cara a la muerte, a rescatar de ateos y traidores a la España de nuestros abuelos, a la España inmortal que redimía vuestra valentía y estrategia. / Estamos ciertos de interpretar la amargura e indignación que siente Vuecencia (a) hacia esos escritorzuelos derrotistas, estilo LAÍN ENTRALGO -Subdirector de la revista ESCORIAL-, briosamente desenmascarado por el diario de esta Capital “ARRIBA ESPAÑA”; y nos atrevemos a pedirle como soldados eméritos y siempre a sus órdenes para la defensa de los ideales de Dios y España, que manta atajar esa asquerosa insidia, considerando como reo de lesa Patria al que se atreva a decir que no fué Cruzada nuestra guerra; pues el decirlo es babear sarcasmo sobre nuestros dolores y la losa de nuestros muertos./ De Vuecencia s.s., en nombre de la Hermandad. / (Narciso Ripa) / Caballero Mutilado/ (a) que no se cansa de decir que la guerra fué Cruzada,”

Segundo. “X / Ruanales a 16 del II de 1942/ Capítulo Supremo de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. / Muy señores míos: Acabo de leer su carta abierta al Sr. Laín Entralgo (ya antes había leído una glosa sobre el mismo tema) y no puedo menos de felicitarles por su protesta, a la que uno la mía, humilde pero enérgica./ Los que con la Cruz en el pecho y el Rosario en el bolsillo, salimos a empuñar el fusil contra los sin Dios y sin Patria, porque uno y otra nos lo exigieron, no podemos tolerar que nadie se aupe sobre el pedestal de los que cayeron para poner en tela de juicio la intención y el mérito de tantos “Mártires Voluntarios” que rindieron su tributo a la muerte con el ¡Viva Cristo Rey! en los labios; mientras ellos cobardes o mal intencionados, tozudos seguidores del “Carro de la Fortuna”, sólo se ocupaban en conservar o en adquirir prebendas a costa de la sangre de los que, siendo mejores que ellos, valían más que ellos. / No pertenezco, de hecho, a la Hermandad de C. V. de la C.; ni sé si puedo pertenecer, pues no conozco los Estatutos, aunque presumo que sí. / Sólo puedo asegurar que en los días difíciles sufrí persecución, pasé de la zona roja al Frente N. y allí permanecí, con el Tercio de Requetés de Burgos-Sangüesa, desde el 8-VIII-36, hasta que por disposición superior hube de reintegrarme a esta escuela que regento, una vez liberada./ La guerra me costó un ojo de la cara (nunca mejor empleada la expresión), parte del otro, media mano derecha y parte de la otra, mutilación a mi padre y muerte de mi madre de sufrimientos, amén de los saqueos correspondientes. / Si éstos son suficientes méritos les suplico me cuenten como un humilde Hermano más./ Queda suyo afmo. y s.s. en D. P. R. Daniel de Santiago”. En otra carta con la misma fecha, añade: “No podemos consentir que la gloria de los que cayeron se empañe lo más mínimo, por quienes quizá hubieran deseado nuestra derrota, ni por nadie; aun tenemos sangre los que sobrevivimos”.

Tercero. “+/ José Mª Grasa Martin/Abogado/ Cascante (Navarra) 13 febrero 1942/Sr. Don Narciso Ripa/ C. Prior de la Hermandad de/ Caballeros Voluntarios de la Cruz/ Pamplona/ Muy distinguido Sr. mio y amigo: La hermosa carta abierta que veo inserta la Prensa de hoy, creo merece la incondicional adhesión de todo buen español, que por serlo debe saber que la “rebeldía” iniciada en la Gloriosa fecha del Alzamiento Nacional estaba justificada para lograr ver triunfantes nuestros sagrados ideales: Dios y España./ Campaña fue, que se riñó ante todo para conseguir ver triunfante la Cruz contra el moderno paganismo (en todas sus manifestaciones de liberalismo, masonería, marxismo, etc.) y por ello no hay nombre que mejor le cuadre que el de “Cruzada”, aunque a muchos ignorantes, que se creen capacitados para ilustrar a las muchedumbres., y patriotas, que no pisaron el frente, no les satisfaga. / Mi adhesión poco vale, mas creo cumplir un deber al expresar la enorme satisfacción que siento al ver que no falta quien se ocupa de tomar posiciones con el fin de evitar una desagradable sorpresa del enemigo./ Muy atentamente le saluda y queda afmo. s.s. y amigo q.e.s.m. (fdo.) M Grasa”.

Por la trascripción (Archivo HCVC)

José Fermín Garralda

 

 

 

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