13 de diciembre de 2018 0

Daniel Arveras habla de su libro “Conquistadores olvidados. Personajes y hechos de la epopeya de las Indias”

Daniel Arveras es licenciado en Periodismo y Máster en Historia y Antropología de América.
Ha trabajado y colaborado en diferentes medios de comunicación (El Día de Cuenca, diario ABC, La Gaceta, La Clave, Revista de Historia Clío,…) y en importantes gabinetes de comunicación de empresas e instituciones públicas (Izar – actual Navantia-, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Tres Cantos).

En su libro “Conquistadores olvidados. Personajes y hechos de la epopeya de las Indias”, Arveras desarrolla con mayor detalle algunos de los textos publicados en su blog historiadeamerica.wordpress.com e incluye otros nuevos, apoyándose en numerosos escritos y documentos de la época además de en una notable bibliografía.

Es un libro de historia en el que rescata las vivencias extraordinarias de diferentes personajes reales, así como diversos acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de los tres siglos en la que la mayoría del continente americano formó parte de España. Hoy de ellos casi nadie se acuerda…En esta entrevista comenta con entusiasmo los principales puntos de su libro.

¿Por qué un libro sobre los conquistadores olvidados?

Siempre me han apasionado las vidas y aventuras de quienes cruzaron el océano, se lo jugaron todo -vida y hacienda- y cambiaron la historia de la Humanidad. Con sus luces y sus sombras, merecen ser leídos, estudiados y recordados. Yo lo he hecho y aquí rescato del olvido a algunos de ellos, apoyándome en lo que ellos mismos nos dejaron por escrito o quienes les conocieron y compartieron sus vivencias. Todo está escrito, sólo hay que volver a ello con interés y ganas de aprender más. Yo lo he hecho y aspiro a que interese al lector inquieto que quiere acercarse más a este capítulo impresionante no sólo de nuestra historia.

¿A qué público quiere conquistar?

A quienes quieran conocer mejor a personajes reales que vivieron y protagonizaron hechos que ocurrieron en un tiempo y un escenario muy diferente al actual. Invito al lector inteligente a alejarse de prejuicios, leyendas negras o ideologías actuales que todo lo contaminan y nos impiden acercarnos a la Historia real de lo que ocurrió. Sólo así, sin juzgar desde nuestra mentalidad del siglo XXI, podremos ponernos en su piel y entender mejor lo que fue y supuso el Descubrimiento y la Conquista de América. Creo que es un libro ameno y que descubrirá algunas cosas a los lectores.

A usted le apasiona este período de nuestra historia y lo demuestra cuando se le escucha contarlo, al escribirlo pasa lo mismo, ¿no?

Por supuesto, uno escribe sobre lo que le apasiona, por lo menos así es en mi caso. Considero que no se recuerdan aquellos hechos como se debería. Si los ingleses o franceses hubieran protagonizado lo que hicieron los españoles otro gallo cantaría. Pero aquí, en este país que todavía se llama España, nos da vergüenza, nos hemos quedado con cuatro tópicos negativos fruto de una poderosa leyenda negra que muchos han aceptado sin apenas leer o investigar aquellos hechos. No es mi caso, sin por ello dejar de reconocer los aspectos negativos que tuvo el invetable choque entre dos mundos tan diferentes en todo. Tratar de ser ecuánime en este mundo de griterío y sectarismo sin igual, en el que nadie escucha a nadie y se descalifica al que piensa diferente con atroz frecuencia y radicalidad, es lo que un servidor trata de hacer al acercarme a este capítulo fundamental de la Historia, no sólo de España sino de América y del mundo.

Ante Dios no hay un héroe anónimo, pero con usted casi ante los hombres tampoco…

No hablo o escribo sobre héroes, sí sobre hombres y mujeres que vivieron hechos y situaciones extraordinarias en aquél Nuevo Mundo tan lejano, exótico y lleno de peligros. Su valentía y arrojo están muy presentes como no podía ser de otra manera, pero también su ambición, temores, traiciones, codicia, … No les califico, simplemente quiero darles su lugar y que no yazcan en el olvido. En mi libro también escribo brevemente sobre don Blas de Lezo y don Bernardo de Gálvez: a estos dos hombres sí que los calificaría como héroes, sin dudarlo.

El término conquista es hoy políticamente incorrecto...

¿Qué no es políticamente incorrecto hoy en día? Vivimos en una sociedad cada vez más hípócrita y donde la censura política y social está cada vez más presente. Se niega incluso la palabra “Descubrimiento” y a Colón se le califica como “genocida”. En fin, barbaridades de quienes no les interesa conocer la verdad no vaya a ser que la realidad les de una mala noticia y les despoje de argumentos ideológicos que emplean torticeramente con asiduidad. Quienes afirman que Colón no descubrió nada aducen que América ya estaba allí y que los vikingos llegaron mucho antes, argumentos absurdos y de escaso peso.

Descubrir significa “manifestar, hacer patente; destapar lo que está tapado o cubierto; hallar lo que estaba ignorado o escondido, principalmente tierras o mares desconocidos; registrar o alcanzar a ver; venir en conocimiento de algo que se ignoraba”, según la RAE. Pues bien, Colón claro que descubrió América para el resto del mundo que ignoraba su existencia hasta entonces. Decimos “he descubierto un lugar donde hacen una tortilla estupenda”, “no conocía el valle del Jerte, ha sido todo un descubrimiento, te lo recomiendo”… y mil cosas más y ¿no podemos decir que Colón descubrió América? ¿Estamos locos? En cuanto a los vikingos, es cierto que algún drakkar extraviado llegó a unas gélidas costas de Terranova pero no lo contaron ni consta que regresaran vivos ni que se perpetuaran en aquél continente.

Los españoles llegaron, lo contaron al resto del orbe y regresaron para vivir allí y mezclarse en ese universo nuevo hasta entonces desconocido, dando vida a un mestizaje de mil colores. En cuanto a la Conquista, claro que la hubo en los primeros años, y sí fue violenta pero también pacífica, mediante pactos y alianzas. Cualquier historiador medianamente serio sabe que las enfermedades llevadas por aquellos españoles a América hicieron mucho más daño en la población nativa que las espadas o rudimentarios arcabuces de entonces. Las cifras que da Fray Bartolomé de las Casas no se las cree nadie, sencillamente porque son imposibles. Pero la leyenda negra ahí sigue, pertinaz e instalada en la mente de muchos españoles. Esto sin duda es lo más triste de todo.

¿Por qué es bueno que se conozcan hoy en día estas hazañas?

Es Historia y, en mi humilde opinión, siempre es bueno conocer mejor la Historia, sobre todo algo tan grande que protagonizaron aquellos hombres y mujeres, aquellos españoles. Como he comentado antes, ya está bien de prejuicios y vergüenzas, lea usted, documéntese y fórmese una opinión objetiva, con cierta base, sobre un capítulo tan enorme y complejo de la Historia de la Humanidad. Cada capítulo de mi libro merece sin duda un libro propio, sólo son píldoras para situar al lector y animarle luego a profundizar en los hechos por mi reflejados en “Conquistadores olvidados”.

¿Dónde está su interés realmente?

En muchos casos son ellos mismos, sus protagonistas, quienes nos narran lo que ocurrió, lo que vivieron y sintieron en aquellos momentos. Ahí radica el interés de estos relatos históricos, en que utilizo fuentes primarias para documentarlos. Podemos pensar o imaginar lo que queramos pero si ellos mismos nos dejaron sus testimonios, ¿cómo no incluirlos cuando se puede? ¿Como no contar lo que vio, vivió y sufrió don Alvar Núñez Cabeza de Vaca si él mismo lo reflejó en “Naufragios”? Además, algunas de estas historias no son muy conocidas y, sin duda, sorprenderán al lector que se acerque a ellas por primera vez. Nada me invento, no hay ficción en este libro.

Sin duda una de las mayores epopeyas de la humanidad…

Sin lugar a dudas, ni el más miope u obtuso puede negarlo. El 12 de octubre de 1492 comienza un episodio fundamental que cambió el mundo conocido hasta entonces. Que hoy más de 570 millones de personas hablen español tiene su origen en que 90 hombres al mando de un enigmático Cristóbal Colón llegaran a una isla del Caribe en aquella fecha. ¿Les parece poco? España fue la protagonista de la primera globalización real. Primero descubrió América, luego el Pacífico y pocos años más tarde encontró el anhelado paso entre ambos océanos, el Estrecho de Magallanes. Con el galeón de Manila, a partir de 1566, se comunican Europa, América y Asia a través del mar. En fin, no recuerdo ningún otro pasaje en la Historia tan impresionante como el Descubrimiento de América y los tres siglos en que la mayoría de aquél continente formó parte de España. Época de descubrimientos y exploraciones sin parangón y de la que fuimos protagonistas.

¿Fue difícil elegir las 22 historias?

Siempre es difícil porque son innumerables y conozco otras muchas que voy relatando de manera más breve en mi blog “Historias de América”. Me he centrado en las que que tenía más frescas, sobre las que más he leído y documentado.

Algunos de ellos llaman la atención como Gonzalo Guerrero, Francisco de Orellana, el “loco” Lope de Aguirre y la bella Inés de Atienza…

Conocemos a muy pocos de los muchos hombres y mujeres que vivieron, amaron, sufrieron, lucharon… y en su mayoría murieron en aquellas lejanas tierras. Colón, Cortés, Pizarro, Balboa y pocos más son sobre los que tenemos una ligera idea, aunque a menudo preñada de tópicos que distorsionan su dimensión real. Mi objetivo era contar las aventuras de otros de aquellos que hoy casi nadie recuerda y que vivieron situaciones que superan cualquier ficción nunca imaginada. Ellos eran de carne y hueso.

¿Con cuál se quedaría de todas si tuviese que escoger una?

Buf, difícil contestar a eso. Las 22 historias tienen un claro atractivo para un servidor que las ha leído y escrito. Cada lector se quedará con una o con varias de ellas, permítame que no me moje en exceso.

¿Qué aporta de nuevo su publicación?

Frescura y un mínimo de rigor exigible a la hora de escribir sobre estos hechos y personajes, apoyándome para ello en documentos de la época y en una notable bibliografía. También novedad, ya que narro aventuras poco recordadas y sobre hechos muy poco conocidos. Le pongo tres ejemplos: en los años 80, el investigador Enrique Otte halló en el Archivo de Indias más de 500 cartas de particulares, de indianos que escribían a España, a sus esposas y familiares. Son una joya, pues a través de esas líneas nos acercamos a los sentimientos, miedos, anhelos, triunfos… de aquella gente.

Le dedico un capítulo que a mí me apasiona y que sorprenderá a más de uno. También cuento como se celebró en el México virreinal de 1572 el glorioso triunfo en la batalla de Lepanto, ocurrido en octubre de 1571. O como fue la célebre conspiración del marqués del Valle, hijo de Hernán Cortés, contra la autoridad del rey. En fin, escribo sobre conquistadores olvidados pero también sobre hechos muy poco conocidos por el gran público y que ocurrieron en aquél Nuevo Mundo tan fascinante y lejano.

¿Piensa escribir más libros de temas históricos?

Por supuesto. El tema es apasionante, inabarcable y ofrece infinitas posibilidades para acercar al gran público algo que, pese a su dimensión e importancia, conocemos bien poco. Tengo varias ideas en la cabeza… veremos por donde tiro. Recién salido “Conquistadores olvidados. Personajes y hechos de la epopeya de las Indias”, espero que el libro despierte el interés del público y que lean estas historias, reales e intensas, como ocurrieron hace varios siglos.

Javier Navascués Pérez

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