TERCERA VÍA no negociada para Cataluña: los Fueros
EL «cuatripartito» en Navarra -con los etarras de Bildu que no condenan el terrorismo- aprueba la violación del Estado de Derecho por los separatistas. El «cuatripartito» está al lado de los delincuentes.
Cantan en una, en otra y en más ciudades de España… mientras ven pasar los vehículos de la Guardia Civil, y vuelven a cantar el «¡A POR ELLOS….!»
Las imágenes y vídeos que circulan por WhatsApp son como si de un desfile triunfal de la Guardia Civil se tratase. Banderas, aclamaciones y aplausos a la Guardia Civil, a la Benemérita. Es comprensible este entusiasmo ante los insultos, la bravuconería y los desprecios que los españoles -catalanes o no- somos objeto por parte de los secesionistas -en realidad malísimos catalanes, tan diferentes a sus padres y abuelos-, motivada por su voluntaria obsesión e inquina «anti española», y una insistencia o empecinamiento tan nacionalista como el que es.
Los Puigdemont y tantos otros van contra España, la que sea, lo que convierte el diálogo con ellos en un absurdo … y la negociación de esa realidad llamada España en una doble injusticia por su evidente entreguismo.
Tales vídeos e imágenes me entristecen. No me gustan aunque comprendo que la gente esté harta del chanchullo y chulería separatista. Tales vídeos dan a entender que hay españoles que incitan y aplauden que se «invada» Cataluña, lo que no es verdad porque muchísimos catalanes -sin duda los mejores catalanes- aman a España, tienen un gran sentido común, y no quieren la juerga separatista que se ha montado de una forma sospechosamente interesada (¿no hay juicios a los Pujol y a otros amigos suyos por robo, extorsión, evasión y un largo etc.?)… Añadamos para justificarlo que, lo que se está desarrollando ante nuestros atónitos ojos, es un golpe de Estado en toda regla, cuya realidad y consecuencias Cataluña sufre con el resto de los españoles.
No me gustan, me entristecen los vídeos mencionados porque muestran que los separatistas nos llevan poco a poco hacia un enfrentamiento civil. Parte de la población en Cataluña está harta -desde luego sin razón y quizás de sí misma- y va contra el Gobierno de España. También otros catalanes están hartos de los separatistas y del secesionismo, y con mucha razón. Unos terceros, habitantes de la vieja piel de toro, están hartos -y nos parece que con más razón que un santo- de errores como el concepto y desarrollo del estatuto de autonomía, la dejación de Cataluña en manos nacionalistas por parte de los repetidos Gobiernos de España, y de un Gobierno central legalista y sólo legalista, responsable parcialmente de lo que ocurre por su tremenda frialdad hacia «lo español» y por dar cobijo y alas al separatismo durante décadas. De estas harturas no puede salir nada bueno.
Nosotros los carlistas diremos: «Con ellos», con los catalanes todos… y no «a por ellos», porque si Cataluña es, lo es en España.
No, no somos del sistema y de la legalidad que presuntamente envía tropas a Cataluña para mantener la sola legalidad «que nos hemos dado». Una legalidad ésta que se puede modificar con una enorme facilidad, pues basta la voluntad y las palabricas «acuerdo» y «reconciliación», y ya está. Como en 1978. Una legalidad que en su frialdad y espíritu utilitario genera división y además perjudicará -no lo olvidemos- a España con la división como nación o Comunidad vital de comunidades.
No queremos que nos obliguen a una reforma constitucional para mantener la paz, porque España no es negociable.
Queremos verdaderas soluciones, esto es, Fueros para todos y no Estatutos. Pero, claro, los Fueros no son «poder» para la partitocracia y exigen que el Estado y sus delegados los Gobiernos autonómicos devuelvan a la sociedad sus propios derechos hasta hoy arrebatados. Más sociedad y menos Estado. Además, los Fueros son derechos propios, son pre constitucionales, y se sitúan al margen del voluntarismo y sentimentalismo actuales. Por eso los Fueros han sido perseguidos por el liberalismo centralista y luego por el nacional-separatista.

También en Navarra la situación camina hacia el enfrentamiento. La declaración del Parlamento de Navarra del jueves día 21 de septiembre acusa al Gobierno, a los Tribunales de Justicia, al Tribunal Constitucional etc. de «represión política y antidemocrática». Es el colmo de la hipocresía y del cinismo. De ésta represión hablan los de EH-Bildu que no condenan el terrorismo etarra, son amigos de los etarras, y forman parte del cuatripartito «anti» con Podemos, Geroa Bai e IU. ¿Pero es «represión política y antidemocrática» reaccionar con legalidad ante la ilegalidad?
El Parlamento de Navarra, y su presidenta por Podemos; el Gobierno de Navarra y su presidenta por Geroa-Bai (vs. PNV); y el Ayuntamiento de Pamplona y su alcalde por EH-Bildu… aprueban que se viole el Estado de Derecho, y están del lado de los delincuentes. Sepan que las detenciones de como una docena de personas han sido ordenadas por jueces, y sepan también que los amigos de la terrorista ETA y los partidos anti-sistema y separatistas son precisamente quienes acusan a los jueces y al Gobierno de violar los derechos civiles. !Qué hipócritas¡ Y es esta hipocresía y cinismo lo que corrompe toda relación conduciendo hacia el guerracivilismo, lo mismo que la corrompe el pacto con los terroristas oportunamente SILENCIADO. Más todavía -así se vió en las exposiciones realizadas en el Parlamento de Navarra-, en la Cámara sólo podían hablar unos (los amigos de ETA…) y no los otros (UPN, PP). Por eso produjo una gran alegría a la sra. Beltrán (PP) que los pro etarras de Bildu y los comunistas de Podemos se levantasen de sus sillones y se fuesen del hemiciclo navarro, señalando que esto era lo que tenían que hacer y que al fin lo habían hecho.
También nosotros estamos cansado de toda esta situación. Vamos con España, y no sólo con la fría legalidad. Vamos con los derechos de verdad de quienes los tienen: los catalanes y los restantes españoles. Pero los derechos no sólo marcados por la Ley sino dando vida y modelando la Ley por ser anteriores a ella. Queremos una tercera vía: queremos los Fueros. Javier Barraicoa ha acusado a los conservadores diciéndoles: «Nunca daréis nada por vuestra Patria y todo lo esperáis del Estado. No reconocéis a vuestros antepasados, de los que renegáis constantemente». Dicho de otra manera: «No somos vuestra carne de cañón». (Muy bien).


