Ir al contenido

Diario de la pandemia. Martes 31

31 de marzo de 2020 1 Actualidad

Martes, 31 de marzo de 2020

San Benjamín, Santa Balbina, San Guido.


Malas noticias

¿Y si el muro de Trump no fuera realmente tan malo? Debería estar donde las fronteras de 1848 pero en el momento actual es una muestra de que las fronteras son un arma indiscutible para luchar contra las epidemias.

La pandemia avanza por todo el mundo, a ritmos diferentes. ¿Cuál habrá sido realmente el de China? Los principales medios están aceptando como dato fiable el que la infección haya remitido en China, un país que con más de mil millones de personas ha tenido según cuentan menos muertos que España. Resulta extraña esa confianza en la información aportada por la dictadura comunista más grande del planeta, un régimen que, como se está recordando estos días, fue capaz de matar a decenas de millones de personas para consolidar la “revolución cultural” de Mao. O que más recientemente ha provocado otros tantos millones de abortos con su aberrante “política del hijo único”. Algunos datos sobre la política del gobierno chino no alimentan la confianza como el dato de que China está aprovechando la bajada del precio del petroleo para incrementar sus reservas hasta límites nunca vistos.


En cuanto al famoso pico los políticos ya empiezan a hablar de él. En Italia decrece el número de infectados. En España no deberíamos estar muy lejos.


Las cifras de infectados siguen sin ser fiables en absoluto. Un dato: de un total de 350 diputados hay 11 contagiados, o sea, el 3,5%. Si realmente los diputados fueran “representativos” de los 46 millones de españoles tendría que haber al menos 1,6 millones de infectados. 


Las Unidades de Cuidados Intensivos, atascadas. En este momento hay 5.300 pacientes ingresados en las UCIs por coronavirus. Se espera que este número pueda seguir creciendo a lo largo de esta semana lo que va a poner a prueba el sistema sanitario español ante la magnitud del desafío. Ya se empieza a pensar en el traslado de enfermos a regiones menos saturadas.


Las críticas a la mala gestión del gobierno crecen ante pruebas cada vez más evidentes. Se echa cada vez más en falta un gobierno de concentración nacional, dirigido por auténticos expertos en sanidad, logística, intendencia y economía. El episodio de la compra de test defectuosos ha levantado todas las alarmas. El último decreto aumentando las restricciones no será en esta ocasión apoyado por el PP. Tampoco por parte de los socios del mismo gobierno como el PNV.


Y después de la crisis sanitaria, la económica y la social. En el sur de Italia ya se han producido episodios violentos de asaltos a supermercados. Sectores más débiles de la sociedad están siendo las primeras víctimas de la desesperación. Un fenómeno a seguir con atención.


Con todo, las peores noticias de estos días son dos: la cantidad de enfermos que están muriendo de una forma inhumana, solos, sin atención humana y espiritual; y además el antitestimonio que supone para una sociedad descreída ver las iglesias cerradas y sin culto en unos momentos en los que, en teoría, tendría que hacerse visible de todas las formas posibles -no solo con Misas televisadas- la fe de los que decimos que es Jesucristo el que salva. ¿No habrá voces que se alcen con fuerza para remediar estos dos grandísimos males?


Buenas noticias

Definitivamente, hoy resulta complicado encontrar buenas noticias. Al menos grandes buenas noticias. Existe sin embargo una multitud de pequeñas buenas noticias que son las que de verdad aportan esperanza:

 

El heroísmo cotidiano de los trabajadores que siguen atendiendo las necesidades más básicas (alimentación, farmacias, etc.).

El testimonio de cientos de sacerdotes, religiosos y laicos que llevan el consuelo a riesgo de sus vidas. Algunos ahora con el compromiso de un acompañamiento personalizado por teléfono.

La fe de tantas familias que están estos días experimentando la fuerza de la iglesia doméstica.

El uso razonable de las redes sociales para tantos y tantos mensajes constructivos y esperanzadores como los llamamientos al rezo del rosario a las 20:10, por ejemplo.

El cuestionamiento del sistema que se están haciendo muchos españoles. Como aquellos que exigen a los políticos que se bajen o supriman el sueldo mientras dure el estado de alarma.

La paciencia de los niños y sus padres y maestros, relegados por una sociedad “niñofóbica”, que continúan a trancas y barrancas sus tareas escolares a distancia.

Los gestos de patriotismo y de auténtica unidad frente a las políticas cortoplacistas de los partidos. La solidaridad de tantas empresas, grandes y pequeñas, y de particulares que se rascan el bolsillo para ayudar a otros… etc, etc.


¿Y si cerraran estos días todos los abortorios? Recogemos entre las buenas noticias de hoy esta reflexión tuitera que dice: “Si el CORONAVIRUS cierra 14 días las instalaciones de Planned Parenthood pabrá salvado más vidas de las que ha matado”. Esta verdad, sin embargo, contrasta con las diposiciones legales que en España permiten que sigan abiertos los abortorios porque el gobierno los considera como “servicio no aplazable”. Así nos va.


Baja la contaminación. Consecuencia lógica de la disminución drástica del transporte por carretera es la caída sin precedentes de los niveles de contaminación en las ciudades españolas. No es mala noticia.



Y el humor… que empieza a faltarnos

(Visited 231 times, 2 visits today)

Un comentario en “Diario de la pandemia. Martes 31

  1. jose maria

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Suscríbete a nuestro boletín de noticias