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¿Brinda esperanzas para los cristianos y los tradicionalistas la nueva eurocracia?

9 de agosto de 2019 1 Actualidad /

El pasado mes de julio, se procedió a la renovación de las caras que integran el entramado burocrático bruselense (la llamada Unión Europea), tras los comicios del pasado día 26 de mayo, en los que el establishment (progresista, socialdemócrata, nihilista, sorista y masónico) no perdió su mayoría absoluta.

Como presidenta de la Comisión Europea se contó con la merkeliana Ursula Von Der Leyen mientras que, para organismos de Alta Representación de Exteriores, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo de Europa se ha contado con el ministro español Josep Borrell, la ex directora del FMI Christine Lagarde y el Primer Ministro belga Charles Michel.

Visto lo visto, podemos temernos que nada bueno podemos esperar quienes reivindicamos que el principio de subsidiariedad y las raíces cristianas sean lo suficientemente respetadas en Europa. No obstante, hay muchos enfoques, por lo que hemos querido consultar a varios colaboradores y personas de referencia sobre la cuestión.

A continuación exponemos la respectiva selección de comentarios.

José Fermín Garralda: «Si hay presiones y engaños en cada Estado, también pueden existir en la UE»

A juicio del coordinador de la Comunión en Navarra, que ha publicado un artículo al respecto en este digital:

[…] La UE está desorientada como “autoridad” por beberla de las cloacas de la degradación. Además, es conocido el tremendo descontento que hay por las intromisiones amorales y contra la libertad de los países aún sanos (Polonia, Hungría…).

Creemos que la UE no tiene mucho futuro, salvo de estricto dominio. Si hay presiones y engaños en cada Estado, también pueden existir en la UE. (Queremos ser bien pensados). Más aún, los que decían luchar contra el dominio (hoy día los Hardt, Negri…, o desde otro lado los Giscard D’Estaing) resulta que nos lo han traído y en grado superlativo.

Ojo, que consideramos muy bueno que todos los Estados de Europa se lleven muy bien, que nuestros pueblos deben ser solidarios y protegerse, y que se deben poner los medios al efecto. Pero no hay que pasarse. Lo que se niega es la UE como entelequia y utopía, el europeísmo como ideología, las ideologías anticristianas y macro poder que éste último conlleva, la complejidad de sus medios y estrategias, la pérdida de libertades civiles y económicas, el  dirigismo y excesivo proteccionismo, la compra de clientelas, y la pérdida de autarquía de cada pueblo o país con la inversión del principio de subsidiariedad. […]

Kai Weiss: «La Casa de los Comunes hará todo lo posible para impedir un Brexit sin acuerdo»

El director de investigaciones del Austrian Economics Center, Kai Weiss, nos ha remitido explicaciones sobre el marco de relaciones de la eurocracia con el Reino Unido, de cara a la toma de posesión como Primer Ministro de Boris Johnson, severo partidario del Brexit. Precisamente afirma lo siguiente:

En primer lugar, el Brexit tiene que llevarse acabo, pero aquí hay problemas, pese a que el gobierno de Boris Johnson es excelente en el papel. Nadie en Bruselas, como era de esperar, ha escuchado las peticiones de Johnson para acabar con la “salvaguardia irlandesa. La única alternativa parece ser un Brexit sin acuerdo, lo cual sería económicamente dañino y causaría una innecesaria ruptura fuerte entre el Reino Unido y la Europa continental.

Además, no está claro si se lograría, dado que la mayoría de tories en el parlamento no están alineados con el actual Primer Ministro. Por defecto, una ruptura sin acuerdo está planteada, tal y como señalan los euroescépticos. Pero “por seguridad”, la Casa de los Comunes hará todo lo posible para impedirla, recurriendo incluso a una moción de censura que podría dar lugar a nuevas elecciones o a un retraso adicional (si no se pone fin al plan del Brexit).

El interbloqueo será difícil de solucionarse. Boris no puede transigir o, si no, perderá terreno en favor del Brexit Party. Bruselas tampoco puede ceder en nada pues si no aparentará ser hipócrita, habiendo insistido en la valla de fondo durante dos años tan solo para pensarlo. Y por tanto, ambos bandos están deslizándose inevitablemente hacia un resultado que nadie desea. De hecho, el resultado sería irónicamente el mismo que quisieron impedir: ausencia de acuerdo y frontera severa en Irlanda.

Ahora bien, hay una solución, que estriba en la capacidad de ambas facciones para ponerse de acuerdo y buscar una solución pacífica en vías racionales. Veremos qué ocurre en las próximas semanas, en las que el tiempo se irá agotando. A ver qué logra la presión…

Porfirio Gorriti: «Las espadas y la pólvora han sido sustituidas por los parámetros financieros que determinan los mercados internacionales»

Nuestro articulista Porfirio Gorriti piensa que la salida del Reino Unido de la Unión Europea se debería, especialmente, a razones de peso especialmente financieras (un conflicto de esas magnitudes):

La Unión Europea es un imperio en una fase evolutiva avanzada dentro de su proceso vital. España es un país conquistado pero eso no significa que no vaya a ocupar en un futuro un rol protagonista; ya sucedió esta circunstancia en la vieja Roma. El Brexit es el reflejo histórico de una gran batalla de la antigüedad. Las espadas y la pólvora han sido sustituidas por los parámetros financieros que determinan los mercados internacionales. Un contendiente va a ganar y otro va a perder, con consecuencias irreversibles a largo plazo para ambos. La Pérfida Albión vuelve a convertirse en enemigo de España. Si la economía del Reino Unido triunfa con su abandono de la Unión, ésta puede entrar en crisis y viceversa. Una debacle financiera en la UE puede tener consecuencias muy graves para la sociedad de los países de segundo orden del imperio, como España. Paradójicamente, esto ocurre cuando parece que la reacción inglesa de recuperación de soberanía sea el camino a seguir, en cuanto a liberarse de yugos bruselenses impuestos por el Nuevo Orden Mundial. Vivimos día a día un cambio de época en el que debemos confiar más en nuestras oraciones que en los líderes políticos que parasitan las instituciones del Estado. Ese Estado que dicen que es democrático y progresista y que los tradicionalistas sabemos que es nuestra patria a la que traicionan en su alma.

Ander Aristondo: «Creo que hay dos modelos de unidad europea, La del Sacro Imperio Romano Germanico y el Imperio Napoleónico»

Nuestro lector y correligionario Ander Aristondo, está convencido de que la Unión Europea tiene dos caminos, con dos ejemplos históricos concretos.

Léase su opinión a continuación:

Soy muy pesimista respecto al futuro de la Unión Europea. Al principio creía que podría ser un instrumento mediante la cual los europeos podríamos proyectar nuestra influencia al mundo, para no ser un territorio vasallo de Estados Unidos. Sin embargo, ahora estoy bastante seguro de que ese no es el fin de la organización.

Los miembros de esta organización viven completamente desconectados de la realidad. Exigiendo austeridad a los pobres, mientras mantienen costosísimas instituciones disfuncionales, como el Banco Europeo de Inversiones, dos sedes parlamentarias, en Bruselas y en Estrasburgo, muchísimos cargos no duplicados, sino multiplicados y otros muchos gastos multimillonarios inútiles.

Los políticos cumplen una función meramente decorativa, como demuestra la elección de Jean Claude Juncker o Ursula von der Leyen, como presidentes de la comisión. Ambos políticos notablemente mediocres, que no han ejercido, ni van a ejercer, el poder efectivo de la Comisión. Este poder esta en manos de los burocratas, especialmente los Directores Generales.

Todos estos burócratas pertenecen a la monocultura de la clase dominante socialdemócrata. Todos creen en los mismos falsos dogmas como, el cambio climático, un falso multiculturalismo (con el extraño concepto monocultural, de que todas las culturas son iguales), la defensa de un estado de bienestar bismarckiano, la destrucción de la familia mediante el feminismo y la ideología de género, la globalización… Todas ellas, ideas disolventes de la tradición cristiana europea.

Si no son enfrentados por una fuerza externa, estos burócratas llevarán a Europa a su destrucción. Sin embargo, hay movimientos que potencialmente podrían detener esta deriva decadente. Por ejemplo, un éxito rotundo del Brexit, mostrando al resto de los europeos que la pertenencia a la UE no es indispensable para evitar la ruina. Y el avance de las fuerzas populistas de derechas, que de momento, han cosechado grandes éxitos en Italia y Europa Oriental.

Creo que hay dos modelos de unidad europea, La del Sacro Imperio Romano Germánico y el Imperio Napoleonico. La primera, que yo favorezco, sería una unión basada en el catolicismo, con un gran componente espiritual, sería enormemente descentralizado hacia el interior, pero permitiría proyectar fuerza contra rivales exteriores como Estados Unidos y China. La segunda es el modelo actual, un superestado liberal, fundado en los principios de Liberté, Egalité, Fraternité, y devorado por la burocracia.

Tomasz Bojanowski: «Los países del Visegrado de construir un gran bloque opositor en Europa Oriental»

En palabras de Tomasz Bojanowski, miembro de la plataforma conservadora-libertaria polaca KoLiber, la nueva representante de la Comisión Europea es un peligro para Polonia y el resto del Visegrado. Precisamente, sostiene lo siguiente:

El Partido Popular Europeo (PPE) ganó las elecciones europeas del pasado mayo, y nombró a una nueva comisaria (Ursula Von der Leyen). Hubo dificultades para elegir al candidato, aunque finalmente Merkel lo llevó a lo que es un “final feliz” solo para un país de la “vieja unión”.  Polonia y el Visegrado están bajo una situación que difícilmente ha cabiado. El partido de gobierno, Ley y Justicia, ha ayudado a Von der Leyen a llegar a su puesto, a costa de sus representantes en comisiones.

Por supuesto, Frans Timmermans no ha sido elegido, pero será un co-comisario. En cualquier caso, Von der Leyen no cambiará nada. Polonia y Hungría seguirán bajo ataques constantes de la eurocracia, por lo que la alianza del Visegrado tiene que estar más unida que nunca. Si estos países quieren sobrevivir sin pérdidas, deberían de construir un gran bloque opositor en Europa Oriental, al que deberían de sumarse países como Rumanía, Grecia, Croacia, Eslovenia e Italia, donde los partidos euroescépticos están en auge. Gracias al Visegrado, las fronteras europeas están seguras, lo cual ha de agradecerse en Europa Occidental. 

Diego de la Llave: «La UE se ha convertido en el nuevo nacionalismo y los Derechos Humanos en la nueva religión»

A juicio del americanólogo en potencia Diego de la Llave:

Toda la política moderna occidental es una suerte de secularización e inversión de conceptos cristianos intrínsecos a la tradición europea de la política. El liberalismo, por ejemplo, es la secularización del “libre albedrío” cristiano. El comunismo o socialismo, lo es del Puritanismo Calvinista y del igualitarismo de los Primeros Cristianos. Europa es, a fin de cuentas, la secularización de esa “Christianistas” que, tras la irrupción del Islam, quedó reducida a un espacio geográfico concreto que compartía religión, aspectos culturales e Historia.

No obstante, la Unión Europa -proyecto de unir en alianza y comercio a los países europeos-, se ha transformado en una maquinaria burocrática hiperreguladora que se encarga de promover las ideas progresistas, enemigas de la propia tradición europea occidental, y de socavar la soberanía nacional de los distintos Estados. En una Europa cada vez más desarraigada por el Leviatán del arraigo por la nación histórica y la religión Cristiana, para muchos europeos la UE se ha convertido en el nuevo nacionalismo y los Derechos Humanos en la nueva religión, sin olvidar que el “consenso socialdemócrata” es la nueva forma de hacer política. El gran ejemplo, lo tenemos en España, donde el partido socioliberal “Ciudadanos”, a la par de haberse partido la cara en su pugna con el nacionalismo catalán, no tendría ningún problema en vender la soberanía española a Bruselas en su totalidad.

Hay una cosa evidente: o vamos hacia un modelo confederal o el Federalismo Progresista se transformará en un Leviatán imparable que destruirá el “ethos” de los pueblos de Europa…

José Antonio Bielsa: «Existe acusada tendencia a relativizarlo todo, excepto los mandatos “divinos” (!) impuestos por el contubernio bruselense»

En palabras de nuestro comentarista, el escritor José Antonio Bielsa, se avecina un largo periodo de vacas flacas. Precisamente, se sostiene lo siguiente:

Como todas las cosas fallidas e indeseables, violentamente contrarias al sentido común y a la recta Ley Natural, la UE camina rumbo al precipicio. El progresivo desmantelamiento del catastrófico estado de bienestar masón y neoliberal, la totalitaria implantación del modelo de precariedad multicultural esclavista, y una acusada tendencia a relativizarlo todo, excepto los mandatos “divinos” (!) impuestos por el contubernio bruselense, anticipan un largo periodo de vacas flacas que traerá consigo (ya lo está haciendo) fuertes reacciones sociales en los países más castigados del bloque, ansias por recuperar la soberanía secuestrada y, por sobre todo, un gran auge de los grupos identitarios (llamados con ejemplar rudeza torticera “eurófobos”), como ha pasado en Francia tras el desgaste de los Chalecos Amarillos; la gente, hastiada de la hueca retórica parda expedida a metros por la oligarquía cómplice del experimento criminal, está despertando. Tarde, pero está despertando. Entendemos por consiguiente que cuanto antes fracase el engendro kalergiano en curso de la UE, más posibilidades tendremos de recuperar Europa, es decir la Cristiandad. Hacemos un llamamiento a las armas católicas (el Santo Rosario) para que esto ocurra cuanto antes.

Finalmente, les invitamos a ustedes, los lectores, a exponer vuestro punto de vista en la sección de comentarios habilitada para ello.

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Un comentario en “¿Brinda esperanzas para los cristianos y los tradicionalistas la nueva eurocracia?

  1. Episcopus 96

    Queridos amigos de A. I.,

    Una vez leídas las opiniones de los diferentes comentaristas, no podemos sino establecer un lazo de unión entre todos los discursos: la pérdida de los valores cristianos tradicionales en favor de los “mantras” progresistas (hijos de liberalismo). Vemos que también se trata el tema del BREXIT y que alguno de ellos lo trata como un “éxito”, algo con lo que no estamos del todo de acuerdo, más allá de considerarlo un gesto valiente (y temerario).

    Es curioso, ver cómo todos los que fueron preguntados con respecto a este asunto coinciden en la idea de degradación progresiva y paulatina de los proyectos europeos originales de intercambio económico y de desarrollo nuclear en los 50 (CECA, CEE, EURATOM), en pos de la creación de un superestado socioliberal con capital en Bruselas (UE, 1992-presente).

    Finalmente, nos quedamos con una idea de uno de los entrevistados, el cual hablaba de recuperar la idea de “Christianitas” emulando al Sacro Imperio Romano Germánico, algo que daría una unidad a los europeos en el exterior frente a otros poderes globales (China y EE. UU.), al mismo tiempo que permitiría la autarquía de las partes. Ahora bien, esa Cristiandad no tendría sentido sin Rusia, pues nuestro amado continente, por mucho que los eurócratas digan, llega a hasta los Urales.

    Saludos cordiales.

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