Un mal regalo de boda.
Es en el año 1932 de nuestra reciente historia, durante la Segunda República, cuando las Cortes autorizan el divorcio que estaría en vigor hasta 1939, en que será abolida durante el mandato de Franco, y es en 1981 ya fallecido aquél, cuando se vuelve a permitir el divorcio. Aprobado por Adolfo Suárez y firmada por el anterior Jefe del Estado.
¿De dónde sale la idea? Pues esta viene de la suma de los nuevos principios protestantes y de las ideas de la Revolución Francesa que van a ser la causa de que esto se generalice en toda Europa de la mano de Montesquieu y Voltaire, que en nombre de la libertad atacaron el principio de indisolubilidad del matrimonio. Los ilustrados padres de la Revolución Francesa, no concebían que un hombre se pudiera ligar para toda su vida a una palabra dada, a un compromiso, y tan hondo ha calado esto dentro de nuestra civilización occidental, incluso sin percatarnos de ello, que no deja de ser llamativo que a partir de entonces empiezan a aparecer en la Iglesia, congregación en los que ya no se emiten votos perpetuos, sino por una serie de años y renovables periódicamente.
Ha pasado mucho tiempo desde que Montesquieu y Voltaire, les diera por organizarnos la vida con sus brillantes ideas, y es que el matrimonio ya inventado desde la creación del hombre, era algo que les molestaba profundamente y hoy en día temblamos al ver las graves estadísticas que nos anuncian los distintos medios, cada cinco minutos se rompe un matrimonio y como consecuencia España es uno de los países europeos donde menos gente se casa.
Han metido el miedo en nuestro en el alma, si se ataca una de las excelencias del matrimonio, donde los contrayentes se prometen amor en exclusiva, solo para ellos y sus hijos, en los buenos y malos momentos, un amor que no te abandona, ni te cambia por nada ni nadie ¿Alguien conoce algo mejor? ¿Hay un vínculo más bello entre hombre y mujer? Nadie dice que sea fácil es empresa para hombres y mujeres generosos y entregados y confiados en el amor de Dios, fundamento en el que se apoyan marido y mujer.
Pero no, ahora nos han vendido la moto, han vuelto del revés nuestros pensamientos y han convertido lo feo y malo en algo atractivo, ahora somos libres para amar a quien nos venga en gana, (será que antes no). No nos comprometemos a nada, no nos damos, solo queremos recibir, pero resulta que nuestro partener piensa lo mismito, ¿eso no nos lo comentaron verdad? Es difícil querer a alguien que se quiere a sí mismo, y solo da lo que le sobra, es por eso que aparecen las falsas bondades del divorcio, aunque la sociedad en sí no quiere reconocerlo, las acepta y las defiende. En su fuero interno adivina y saben que no son tales bondades y por eso ve como una amenaza el divorcio y renuncia a casarse porque al lado del acta matrimonial le ponen como regalo de boda un divorcio envuelto en un elegante y civilizado papel de brillantes colores, y que cuando se abre viene envuelto el desamor,
Con el divorcio aparece la separación con los hijos, aparece en su mayor parte la pobreza, aumenta la violencia por el reparto de hijos y del patrimonio y la desesperación de sentirse engañado, aumentan los suicidios, trastorna a los hijos que adquieren sentimientos de culpa, resentimientos contra sus progenitores, mal comportamiento trastornos sicológicos, no aprenden a amar correctamente pues no han tenido un modelo a seguir.
El ser humano necesita estar seguro de lo que hace y tener las creencias claras y ahora, tiene claro que el matrimonio es un caramelo envenenado y que si no es un matrimonio cristiano con fe en Dios es muy difícil que resista el embate del divorcio.