5 de mayo de 2018 0

Tiempos convulsos

En 1987, el gobierno socialista firmaba el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares como parte del acuerdo para la integración en la Comunidad Económica Europea.

En diciembre de 1958 Franco inauguró el Centro de Energía Nuclear Juan Vigón en la Ciudad Universitaria de Madrid. Hoy se llama Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales.

El 1 de julio de 1968 unos 50 países firmaron el Tratado de no Proliferación Nuclear. España no estaba entre ellos. Parece que circulaba, por ahí, un proyecto secreto llamado “Proyecto Islero”. Su finalidad era construir una bomba atómica de plutonio. ¿Qué había ocurrido para que un Gobierno se planteara dotarse de armamento nuclear? Veamos una sucesión de hechos concatenados. 

En Octubre de 1944 tiene lugar el intento de ocupación del Valle de Arán. La actividad insurgente se mantiene hasta 1952. También, y de forma residual, en los años siguientes.

El dos de Abril de 1954 comenzaban a llegar grupos de prisioneros que provenían de la extinta URSS. Allí quedaron 4954 muertos. Hubo 8700 heridos.

Entre 1958 y 1959 tiene lugar la llamada “Revuelta del Rif” sofocada por el ejército marroquí con la ayuda francesa. Parece que intervinieron oficiales franceses y se emplearon, en bombardeos aéreos, napalm y fósforo blanco. El gobierno español no pudo hacer nada, a pesar de ser un área que hasta la independencia de Marruecos había estado bajo su protección. Más concretamente el Rif, cuyos habitantes no son mayoritariamente árabes sino bereberes, era el núcleo fundamental del Protectorado.

El 12 de enero de 1958 una bandera de la Legión sufría un duro enfrentamiento, con fuerzas no bien identificadas, en Echdera, a 20 kilómetros de El Aaiún. Las bajas fueron 48 muertos y más de 60 heridos.

Entre octubre de 1957 y abril de 1958 tiene lugar la guerra de Ifni. Es ignorada por muchos. Desde luego, las generaciones jóvenes la desconocen en su mayoría. El balance de bajas españolas fue de 858 muertos y 4300 heridos. El 30 de Junio de 1969 Ifni es entregado a Marruecos. Durante diez años España había conservado la capital y poco más.

La organización terrorista ETA nace, formalmente, en mayo de 1962 en un monasterio de la ciudad francesa de Urt. Allí quedaron, en nuestro recuerdo, 854 muertos, un número elevado de heridos, familias destrozadas, otros que tuvieron que cambiar de residencia buscando lugares más seguros. La cara más desagradable de la política en la que se utilizaba, aparentemente, un falso deseo de paz acompañado del aprovechamiento de la violencia. En su origen hay nacionalistas pero, incluso, antiguos nazis asentados en las provincias vascas. Cuesta creer que no fuera, al menos en su origen, una creación extranjera para presionar a los sucesivos Gobiernos españoles. 

El 20 de diciembre de 1973 es asesinado el almirante Carrero Blanco. El día anterior se había entrevistado con el Secretario de Estado norteamericano, Henry Kisinger. El atentado tuvo lugar a unos cientos de metros de la embajada norteamericana. Es fácil suponer que este acto criminal estuvo relacionado con el “Proyecto Islero”. Nunca lo sabremos. 

El 14 de noviembre de 1975 se firma el Tratado de Madrid. Se instaura, en el Sáhara, una aparente administración tripartida. Días antes, en la llamada “Marcha Verde” unas 50000 personas, de un total de unas 600.000 habían penetrado en territorio español. En la organización, y logística, habían participado activamente norteamericanos y franceses. Incluso muchos de los participantes portaban banderas de ambos países. Se inagura, de esta forma, una nueva manera de acción bélica consistente en utilizar a civiles con fines políticos. No era algo nuevo. Había antecedentes históricos. De hecho, el secuestro y los escudos humanos fueron formas habituales de guerra, especialmente en países árabes. Pero sí era novedoso en los tiempos más, o menos, recientes. 

 Es muy llamativa la actitud del Partido Socialista. En un principio se presentaban como valedores de la “causa saharaui”. Progresivamente han ido mutando hacia el silencioo, hasta dejarse querer y agasajar por la potencia que ocupa aquellas tierras.

Las sucesivas migraciones masivas fueron manipuladas y orquestadas según las conveniencias de cada momento y como forma de presión. Miles de subsaharianos dejaron la vida en el Estrecho. Las migraciones, aparte de la injusta pobreza que tienen en su base, son un instrumento formidable para la política de los Estados. Son los llamados “conflictos asimétricos”. Es como una herida abierta en la que cuando el Estado marroquí quiere presionar, se producen nuevos asaltos a la valla fronteriza que rodea Ceuta y Melilla.  Tras una nueva inyección de dinero el conflicto cesa, para reanudarse más tarde. Es como una prolongación de la llamada “Marcha Verde” pero a pequeñas dosis. Tampoco se puede olvidar la progresiva ocupación de las Islas Canarias y el conflicto latente por la posible existencia de yacimientos petrolíferos en sus aguas. 

  En julio del 2002 tiene lugar la ocupación del islote del Perejil. Un conflicto que hoy despierta hilaridad, pero que fue mucho más complejo de lo que puede pensarse. En la recuperación española pudo ocurrir un terrible accidente y, si no existió resistencia marroquí fue, principalmente, por los acuerdos con norteamérica. Todavía recuerdo al buque Castilla junto a la inmensa mole del monte Yebel Mussa, una situación extremadamente vulnerable. Sólo había una solución militar viable, consitente en introducir un batallón en el interior del territorio marroquí y eso hubiera sido guerra abierta. La respuesta de Marruecos no se hizo esperar. Por una parte quedó claro que no existía colaboración posible con el Gobierno francés. Incluso teniendo  tecnología compartida en satélites militares, todo apoyo fue denegado: “no se podía contrariar al rey de Marruecos”. 

 Inmediatamente comienzan las obras de construcción de un superpuerto (Tánger Med) con la intención de ahogar economicamente a Ceuta y Algeciras. Como respuesta, se hace necesario ampliar el puerto de Algeciras, pero eso choca con la ampliación de Gibraltar, siempre sediento de arrancar tierra al mar. Se desencadena un conflicto continuo con las patrulleras gibraltareñas y británicas.  

En los atentados del 11 de marzo del 2004 fallecieron 193 personas y alrededor de dos mil resultaron heridas. Su origen nunca estuvo claro. Supuso una especie de “golpe de Estado” manipulando a la opinión pública con un hecho impactante, pues al atentado siguió una distribución de información, por telefonía móvil, perfectamente organizada por lugares de residencia y edad. Ese hecho no puede ser improvisado.   Gobiernos sucesivos afirmaban que, si llegaban al poder aclararían los hechos. Nunca lo hicieron. De hecho, es un tema del que casi no se habla. Hay un hecho incuestionable: en los alrededores de Tetuán (Marruecos) hay determinados barrios que son el origen de terroristas que planean atentar en España o que se trasladan a Siria o Irak. La polcía del país vecino los controla habilmente, pero ese filtro puede fallar en cualquier momento……

En Octubre del 2917 un cohete Vega de Arianespace lanzó el Moroccan EO Sat1, el primer satélite espía marroquí. Se trata de un satélite de observación  de alta resolución construido en Francia. Hace unos dos meses España respondería con la colocación, en órbita, de un satélite similar. Quedaba claro la imposibilidad de colaborar con el Estado francés. 

En resumen, la segunda mitad sel siglo veinte, y los primeros años del veintiuno, han sido especialmente convulsos. Es una mezcla de elementos en las que siempre aparecen, en dosis diferentes, el Reino de Marruecos, la República Francesa y los Estados Unidos de Norteamérica.

Ahora nos encontramos frente al secesionismo en Cataluña. No sabemos demasiado de este tema. Sin embargo, hay hechos inquietantes: por ejemplo mientras muchas empresas abandonan aquella tierra, llegan otras atraídas por la idea de la independencia, de un Estado nuevo.

Estamos hablando del fin de ETA pero ni siquiera conocemos quién, cómo y porqué estuvo en su génesis (aunque después de la lectura de todos lo anterior podemos suponerlo). Por desgracia, siempre encontramos a los mismos en escenarios similares. Tampoco conocemos los detalles (las contrapartidas, como la política penitenciaria) de ese aparente, esperemos que real, final del que  casi todos nos alegramos. Está claro que las nuevas tecnologías hacen más difícil la acción terrorista, pero no la imposibilitan completamente. Quizás no sólo ellos son terroristas. También los que favorecieron su creación y, ahora, quizás ya innecesarios, su final. Por desgracia, todos los hechos comentados parecen, de alguna manera interconectados. Puede que algún insensato siga pensando que vivimos en tiempos de paz, progreso y libertad. Otros percibimos que estamos formando parte de un inmenso tablero de ajedrez. 

5
(Visited 76 times, 2 visits today)

Deja tu comentario