19 de abril de 2021 1 / /

Sobre el manifiesto de Don Jaime III

(Por Carlos Ibáñez) –

Sorprende en el manifiesto que el Rey Don Jaime hizo público, ante la llegada de la República, la serie de recomendaciones a las nuevas autoridades que habían asumido regir los destinos de España. A muchos les podría parecer que se desentiende de sus derechos y deberes y que encomienda a otros la labor que a él le correspondía. En una palabra, que reconocía los derechos de la República renunciando a los suyos.

En toda empresa humana los deseos de quienes la emprenden suelen estar limitados por la realidad. Es lo que los filósofos reflejan en el aforismo: la potencia limita al acto. En el manifiesto de Don Jaime predomina su gran amor a España. Y se reflejan sus deseos del mayor bien para España. Teniendo en cuenta las circunstancias del momento y dejando en un segundo término todo otro interés. Incluso sus derechos a la Corona.

Es curioso que no exista – al menos no lo conocemos – ningún escrito, salido de las plumas de los republicanos que asumieron el poder, que anuncie el programa de reformas que pensaban realizar. El único que se atreve a enumerarlas, aunque fuera de un modo somero, es el Rey que representaba la legitimidad. Ahí se aprecia, de manera clara y evidente, el patriotismo del Rey
legítimo. Nadie se atreverá a decir que las reformas que Don Jaime propugnaba eran perjudiciales para España. Y Don Jaime las recomendaba a las nuevas autoridades. Mejor dicho, a todos los españoles. Porque los principios de la Tradición Española, que informan el pensamiento de los carlistas, no son cosa de un partido, sino de todos los españoles.

Con el manifiesto de Don Jaime, los carlistas renuncian, de momento, a oponerse al gobierno. Es más, le prometen su apoyo en todo aquello que redunde en bien de España. Por supuesto, siempre que la acción gubernamental estuviera dirigida al bien común. Con ello Don Jaime justificaba, ante la historia, la posterior actuación de los carlistas en 1936. No fueron las exigencias de una ideología, no fue un interés partidista los que nos llevaron al Alzamiento. El manifiesto de Don Jaime, suponía que los carlistas ofrecíamos nuestra colaboración con la República para todo lo redundara en bien de la Patria. Y nuestro ofrecimiento no fue aceptado. Los republicanos que asumieron el poder no gobernaron para el bien común, sino en la satisfacción de sus apetencias. Pocos meses fueron necesarios para que ello se hiciera patente. Por eso, mientras Ortega y Gasset pronunciaba su famoso “no es eso”, nuestros requetés se preparaban a oponerse a la “implantación de una tiranía de origen extranjero”. Según terminaba el patriótico documento firmado por el Rey.

(Visited 158 times, 6 visits today)

Un comentario en “Sobre el manifiesto de Don Jaime III

  1. identicon

    Luís B. de PortoCavallo

    Para el que le quede alguna duda sobre qué signifacaba la expresión “federación iberica”:

    «Los tres ideales de España, los tres objetivos de nuestra política internacional —el dominio del Estrecho [«La autonomía geográfica de España exige la cuestión de Gibraltar, llave para el dominio de la soberanía sobre el Estrecho»], la federación con Portugal [«federación ibérica»] y la confederación tácita con los Estados americanos—».
    Vázquez de Mella y Fanjul, Juan; El ideal de España: los tres dogmas nacionales,
    Discurso prenunciado en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el día 31 de mayo de 1915
    Imprenta Clásica Española, Madrid, 1915; págs. 47 y 48.

    Responder

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*