Brevísimo: la hora de la conversión cristiana incluida la política
(Por José Fermín Garralda)-
ESPAÑA es un pueblo hoy escarnecido y agraviado con saña.
Ojalá los españoles se sirvan de su situación presente -esto es, de la invasión de Ceuta y de estar gobernados por una mafia de corruptos-, para volver a Dios, al que nunca debieron de dar la espalda en la Constitución de 1978 y en multitud de leyes derivadas de ello. ¡Ay de las «beatas» y «beatos» que votaron Si a una Constitución SIN DIOS, atea práctica, sin faro moral de referencia… movidos por el clero «progre» del momento! ¿Qué nos dice éste ahora? ¿Quién entona el mea culpa en una época de pedir perdón por pecados ajenos?
No cabe duda que nuestra situación es un castigo de Dios. Porque Dios sí castiga, PERO A LO DIVINO, no al estilo humano.
Ahora bien, si nadie nos recuerda que éste castigo de Dios es la ocasión para volver a Él, pues ocasión desperdiciada.
Desde 1978, Dios nos ha dejado a merced de nuestras miserias. ¿No queríais olvidaros de Mí en el Gobierno y Parlamentos? Pues os gobernarán con mano de hierro una cuadrilla de corruptos. No lo podíamos imaginar en 1978, ni cuando se impuso la ley del aborto en 1986… y aquí está el resultado.
Si desde los púlpitos -es un ejemplo- no instan a la conversión personal y en lo que la política afecta a Dios, con ocasión de la actual CRISIS en España, perderemos de nuevo la gran ocasión. Hasta la siguiente plaga de Egipto.
