29 de diciembre de 2020 1

Ante dos posibles complejos del antiabortista que arruinan su acción

(Por José Fermín Garralda) –

QUIENES nos manifestamos públicamente contra el aborto todos los días 25 de cada mes, debiéramos ver muchas veces el vídeo “Las cloacas del negocio del aborto en España” (“La Contra” 10 min.) (1).

Comentemos DOS COMPLEJOS agónicos de algunos católicos en la defensa de la vida en el foro público.

Estos dos complejos proceden de las ideas de la mal llamada democracia cristiana que tuvo su paroxismo en Italia, y del agnosticismo de la Constitución española. Nos quisieron demostrar que sin Dios en los espacios públicos y las leyes, se puede construir una sociedad. Pues bien: “Si Dios no construye la casa… en vano se esfuerzan los albañiles” ¿Les suena eso? (“ – Ya, ya, seguro que ahora viene una colección de sabios reintérpretes”).

Ante el PRIMER COMPLEJO, decimos que así como el vídeo sobre el aborto en España interpela intelectualmente y conmueve anímicamente, debiéramos sumar el rezo del SANTO ROSARIO en vez de estar hablando entre nosotros delante de la institución a la que se acusa de abortera, en nuestro caso el Parlamento de Navarra (¡menudo parlamento foral si el derecho a la vida es el primer Fuero!).

No creo que ningún protestante o musulmán -si los hay cerca- se “mosquee” por ello, y sin embargo el Santo Rosario es la fuerza y el baluarte, la gran llamada de atención, hacia nosotros mismos y el resto de la sociedad que fue o es cristiana. Por su parte, también protestantes o musulmanes -si los hay cerca, insisto- cogerán algo su fuerza en sus propias oraciones.

Cualquier hombre, por el hecho de serlo, puede y debe rechazar el aborto. Ahora bien, el hecho del aborto es de tal naturaleza que absolutamente nadie confundirá -salvo el que quiera confundir dialécticamente a otros- el “No al aborto” con ser solamente católico, sino que lo asociará necesariamente al hecho de ser hombre. Más aún, decía Chesterton: “Quitad lo sobrenatural y no encontraréis lo natural, sino lo antinatural”. En la práctica y no sólo como planteamiento, defender el derecho natural no basta para obtener buenos resultados. Y también en la práctica son los católicos quienes de hecho más defienden la vida humana -o eso debieran- en España.

Así se desvanece el PRIMER complejo de ciertos católicos, que calculada y erróneamente separan el “No al aborto” que dicen en público, de su misma Fe religiosa cuando se exponen en público, por el prurito de insistir en que el “No al aborto” es de derecho natural y por ello obligatorio y universal.

En realidad, nadie se alejará de la pancarta “Aborto No. Dios ama al embrión”, por el rezo del Santo Rosario, y a unos u otros atraerá ya al núcleo convocante ya a su periferia. Y más todavía si se reparte propaganda en mano en los aledaños de la concentración.

Desde luego, el espacio de la plaza pública es suficientemente grande como para agrupar a los que recen el Santo Rosario y a los que -si los hubiere- no lo rezan.

Ante la pancarta “No al aborto”: Dios ama al embrión” reaparece el SEGUNDO gran complejo. Este pretende que no se diga “NO”: afirmar “No al aborto” dicen que es negativista. ( – “¡Hay que ser positivos con los débiles, qué caramba hombre, y hasta utilizar globos de vivos colores”). Pues bien, nosotros no diremos “no” a los globitos salvo que estos se utilicen para quitarse complejos. Pensemos en los diez mandamientos: ¿cómo se formulan? ¿No llama más la atención el “No” que el “Si”? ¿No es algo mucho más preciso y claro que el genérico “Si a la vida”? ¿No implica una mayor obligación? ¿No es buenísima cierta “agresividad” o contundencia? En realidad, el “No al aborto” va unido -diremos que depende- de un gran “Sí”: “Dios ama al embrión”.

El “No al aborto” es por amor, y por amor divino al hombre, en este caso a su criatura más pequeñuela y por eso más querida. Es el mismo amor que nosotros debemos tener al niño concebido y aún no nacido y a su madre, si pudiéramos el imposible de alcanzar la hondura, intensidad y pasión del Amor divino por el hombre, hecho a Su imagen y semejanza. (“- ¿Es  que esto es ser negativos?”). Es verdad que acercándonos algo -aunque verdaderamente- al bien del hombre, nos acercamos algo a Dios, pero -desde luego- si tuviésemos la Gracia divina, nos acercaríamos de nuevo al mismo hombre, en eset caso con la misma fuerza divina, y moveríamos montañas. ¿Quién ayuda y hace más por el hombre? ¿El que le mira filantrópicamente como un igual a uno mismo -qué bien-, o quien junto a uno mismo le contempla como imagen de Dios – eso es lo que es- y además redimido por Él a través de la Cruz?

Lo que ocurre es que nos falta la Fe de un granito de mostaza. La culpa es nuestra, no del lema: “ABORTO NO. Dios ama al embrión”. Sigamos pues con la mayor decisión y entrega.

(Si ha llegado al final de la lectura, muchas gracias por su paciencia).

(1) “Las cloacas del negocio del aborto en España” (“La Contra” 10 min.), por “Asociación La Vida importa” y la “Asociación SCJ VITA”. Vid. Ahora Información 29-XII-2020.

(Visited 62 times, 1 visits today)

Un comentario en “Ante dos posibles complejos del antiabortista que arruinan su acción

  1. silvia

    Que grandes verdades más FE . Cada vida es Sagrada . Desde la concepción

    Responder

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*