1 de febrero de 2020 1 /

Una asignatura inútil

Nos referimos a la educación sexual, que tanto está dando que hablar con motivo del “pin parental”.

La sexualidad ha sido dispuesta por el Creador para la conservación de las especies. La especie humana se ha conservado y propagado, sin que en las escuelas se explique la sexualidad como una signatura. Es más, la especie humana se ha propagado sin necesidad de que existan escuelas. Por eso creemos que no hay necesidad de que nuestros jóvenes reciban en las escuelas enseñanzas sobre el sexo.

Podemos observar que la natalidad ha disminuido en los medios sociales que más exigen esta educación sexual. No digamos nada de los seguidores de las normas de la LGTBI, que llevan a la completa extinción de la especie. Somos los contrarios a que se corrompan nuestros hijos en las escuelas los que más hijos aportamos a la sociedad.

Al final de la jornada, cuando hemos llegado a una avanzada edad, lanzamos una mirada a nuestra vida. No hemos más educación sexual que la contenida en el sexto mandamiento: “no fornicarás”. Y ello no nos ha impedido contraer matrimonio y tener hijos. Una descendencia suficiente para sentirnos amados y atendidos en nuestra vejez.

Una educación basada en una prohibición. Pero que ha supuesto contraer un matrimonio de acuerdo con los planes del Creador. Así nuestra vida matrimonial nos ha dejado más satisfechos que a esas parejas, cuyas aventuras llenan las páginas de las revistas, para deleite de los que se alegran con leer las desgracias ajenas.

Por eso vemos el interés de introducir en la escuela la educación sexual como algo inspirado por Satanás; que siempre busca cómo perturbar la acción de Dios, para perjuicio de los humanos.

La sexualidad ha de ejercerse en el matrimonio. Para contraer matrimonio, los jóvenes necesitan la base económica que da el disponer de una colocación. Por eso, en bien de la sexualidad, nuestros políticos harían mejor resolver los problemas de la economía, que impiden contraer matrimonio a nuestros jóvenes. Pero ello exige gobernar con justicia. Exige austeridad en los sueldos de los gobernantes, reducción de los enchufes. En una palabra: sacrificio. Y es mucho más cómodo hablar de sexualidad, ofreciendo a los jóvenes la falsa felicidad que da el placer sin responsabilidad. Aunque ello lleve a la extinción de la especie.

La educación sexual que nos ofrece la Revolución, es una inutilidad más, a las que tan acostumbrados nos tiene el sistema político imperante.

(Visited 100 times, 1 visits today)

Un comentario en “Una asignatura inútil

  1. identicon

    Miguel Angel Bernáldez

    Sí señor, inspirado por Satanás. No entiendo que necesidad hay de enseñar algo que saben hacer hasta los tontos.

    Responder

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*