Santander, decadencia evidente de una ciudad cántabra antaño orgullosa de su orden y de su limpieza

(Por Iván Guerrero)
Desde hace ya unos largos años (que se están haciendo interminables), la ciudad cántabra de Santander, capital de la autonomía de Cantabria, lleva padeciendo como si fuera una nueva »plaga de Egipto» la mala gestión de su ayuntamiento al frente del cual está su actual Alcaldesa Doña Gema Igual (PP), una mujer que ha demostrado durante 10 años (casi nada) su poca o nula capacidad y preparación en la gestión de la ciudad norteña. Aunque digan lo contrario por ahí ciertos medios »mercenarios».
Y es que la lista de errores o directamente de, para mí más alarmante, »dejación de funciones» cometidos por la administración de esta mujer al frente de los destinos de Santander es larga de contar aunque intentaré resumirlo todo lo posible pues, como digo, es difícil de poder contarlo todo debido al tamaño del texto que saldría de ahí, que puede que sumarían unos cuantos folios. Empecemos…
-Olores a «fritanga» por toda la ciudad causadas por las salidas de humo de los locales que van a parar directamente a la calle, todo esto permitido por el ayuntamiento.
-Faltan policías ante el claro aumento de la delincuencia generando con ello inseguridad por sus calles. Se necesitan más policías y también seguramente una reorganización de los cuerpos de policía local y municipal a la par que la desaparición de los agentes llamados »de movilidad».
-Control sobre el aumento de la mendicidad por las calles. Deberían tomarse las medidas correspondientes.
-Hay por la ciudad demasiadas fachadas y muros llenos de absurdos »graffitis» que el ayuntamiento pasa de controlarlos y limpiarlos.
-Hay también otra vez un exceso de palomas, gaviotas y ciertos tipos de pájaros (también demasiados perros) que debería ser controlado de forma más efectiva.
-Ciudad (incluso región) orientada, completamente, al sector servicios. Es, como la región en general, la »Cuba» del norte de España.
-Absurdas celebraciónes de fiestas como por ejemplo la »bacanal» llamada »Semana Grande», que no es más que una burda copia de fiestas bilbaínas y navarras que nada tienen que ver con ésta tierra y que encima duran 10 días de »tortura».
-Ruidos y suciedad por diversas fiestas en las plazuelas de Santander. Falta de organización eficaz y control sobre las mismas por parte del ayuntamiento.
-Demasiadas terrazas y veladores de los bares. Incomodidad para los transeúntes debido a que, en muchos casos, ocupan la mitad de las aceras impidiendo la libre circulación por las mismas. Además, provocan ruidos y suciedad a los vecinos del entorno.
-Reducción y mayor control sobre los alojamientos llamados »extra hoteleros». Demasiados alojamientos y escándalos provocados por un turismo que yo llamo de »alpargata» y que, desgraciadamente, parece haberse impuesto hoy en día en la ciudad (y en el país).
-Necesarias más reformas o directamente demoliciones de ciertos edificios de barrios por toda la ciudad que son un peligro tanto para los vecinos como para los viandantes.
-Mayor control sobre la puesta y retirada de andamios porque algunos, debido al tiempo que permanecen en el lugar, parecen que forman parte ya del »tejido cultural urbano santanderino».
-Se necesitan más papeleras, fuentes y urinarios públicos por todo Santander, ya que cada vez que buscas alguna de estas tres cosas es a veces cómo intentar encontrar por la calle un billete de 500 euros.
-Es necesaria una mayor y correcta iluminación de las calles. Muchas parecen ya verdaderas »bocas de lobo».
-El alcantarillado debería de ser reparado y limpiado de manera más asidua para que cada vez que llueva no se inunden calles enteras o directamente media ciudad.
-Se necesita un mayor esfuerzo en el mantenimiento de las vías públicas.
-Conseguir un mejor servicio de limpieza de las calles y a la vez más cubos de basura por ellas con la consiguiente reparación y renovación mucho más regular de éstos porque la mayoría están hechos un asco.
-Obsesión con las escaleras y rampas mecánicas. No son necesarias tantas pero las que hay podrían por lo menos estar periódicamente mejor mantenidas y reformadas.
-Son necesarias más salas de cine de calidad dentro de la ciudad pues las que hay son pocas y de una calidad limitada.
-Más apoyo a la creación y reparto por Santander de las llamadas »salas de juegos».
-Más canchas de baloncesto y de fútbol correctamente repartidas por la ciudad.
-Sobre lo que nos vende el ayuntamiento de »oferta cultural», la veo escasa y en muchos casos (no en todos) de poco valor.
-Faltan aparcamientos más para coches y sobran carriles bicis, encima muchos de ellos apenas se utilizan (son un cuento y un fracaso). Menos »metro TUS» y más autobuses municipales con líneas a recorrer nuevas.
-Otro gran problema es el descenso preocupante de la natalidad debido por desgracia a la fuga de jóvenes ante la clara falta de oportunidades que se les brinda a la vez que un aumento preocupante de la inmigración extranjera con poca o nula preparación proveniente, sobre todo, de América, concretamente de países como Colombia, Ecuador y Perú, que, en el fondo, no son más que estados fallidos.
-Y no digamos nada de la mala gestión de la desgracia de la pasarela de El Bocal… lamentable esa imagen pasándose después del desastre la patata caliente de unos políticos a otros…
En fin, para terminar y no extenderme mucho más (aunque podría hacerlo) tampoco debemos olvidarnos de dar un «toque» a ciertos ciudadanos de a pie y su deber, obligación e incluso responsabilidad (que parece que de eso también está empezando a escasear) en ayudar a mantener el orden y la limpieza adecuada en toda la ciudad.
