4 de mayo de 2019 4 / / / /

ESPERANZA DE LAS ESPAÑAS —HISPANIAM SPES—

La monarquía electiva visigoda, asentada en la provincia de la Aquitania Secunda del Imperio Romano de Occidente, por foedus del año 418, produjo un gran debilitamiento a causa de las luchas intestinas constantes por el poder que, junto con una fuerte caída demográfica, facilitaron la destrucción, tras la batalla de Guadalete en 19 de julio del 711, del Reyno de Toletum —que había sido fundado en el 507 al replegarse los visigodos a La Hispania, después de la batalla de Vouillé contra los francos—.

Las progresivas invasiones musulmanas y su rápida expansión mediante la guerra santa (seis años para dominar la península arábiga [del 628 al 634]; cuatro años en Siria [del 634 al 638]; cinco para Egipto [del 638 al 643]; seis para Mesopotamia [del 636 al 642]; ocho en Persia [del 642 al 650]; un año Tripolitania y Cirenaica, [644]; treinta años para todo el Norte de África), conquistaron La Hispania del 711 al 732 (fecha de la derrota en Poitiers) —aunque hay autores que la dan por conquistada en el 720, 726 o 728—.

Bandera S.XI

La disrupción que supuso la invasión musulmana de La Hispania ha conformado de forma esencial el estilo propio —la forma de ser—, el carácter de resistencia, forjando el espíritu de conquista y de lucha, forjando nuestra Historia, tanto para bien, como para mal. El nexo común siempre fue la universalidad de la doctrina única católica.

Cualquier reivindicación segregacionista actual tiene su origen remoto en la quiebra que supuso la invasión musulmana, en la formación de los divididos y aislados territorios, unos de otros (lugares, condados o señoríos —de ahí el fenómeno lingüístico desigual—), hundiéndose en lo más profundo de la alta Edad Media que, anacrónicamente, se extiende hasta nuestros días.

Las Españas tienen su raíz histórica, su sentido de ser, en tres concepciones capitales:

— LA CATOLICIDAD, por la Universalidad de Doctrina de la Iglesia;

— EL REY, como unidad de gobierno y

— LA CONQUISTA, motor de su formación social.

Cuando la debacle absoluta se cierne sobre Occidente, tanto entonces como hoy, la CONQUISTA no se establece desde el rey, de arriba abajo, NO HAY REY. Notemos que D. Pelayo, en Asturias, NO ERA REY; Iñigo Arista, en Navarra, NO ERA REY; Fernán González, en Catilla, NO ERA REY; Galindo Aznárez, en Aragón, NO ERA REY; Guifredo de Urgell, NO ERA REY; etc., etc. La CONQUISTA NO es INICIADA ni ENCABEZADA por REYES, se establece de abajo hacia arriba, desde la RESISTENCIA de la CREENCIA DEL PUEBLO, hasta la conformación del reyno.

Es más, los reynos y, por ende, el rey, son consecuencia directa de la propia CONQUISTA formándose a sí misma. El rey viene después, como “por añadidura”, «Buscad primero el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura» (S. Mateo 6; 33). El rey es, en la culminación de la conquista, la necesaria unidad natural de gobierno.

Ese es el sentido de custodiar los fueros y las justas costumbres viejas, tanto de los lugares, como los personales, amos a dos, a que viene obligado a juramentar el rey, si quiere ser legítimo señor de los pueblos —desde el Fuero Juzgo—, derecho propio ganado palmo a palmo y gota de sangre a gota de sangre, POR CONQUISTA. Por eso, como muy bien predica Santiago Arellano, La Patria son los Fueros. SIN FUEROS NO HAY PATRIA, SÓLO TIRANÍA.

Es digno advertir que este mismo espíritu de lucha del sano y honrado pueblo se reprodujera siglos más tarde, en los comienzos del mundo contemporáneo, frente al invasor extraño, el foráneo francés revolucionario y sus discípulos españoles, traidores que, tal que don Opas y don Julián, propiciaran la ruptura, a lo largo de todo un siglo, de la gran obra universal de conquista de Las Españas, La Hispanidad, con la instauración del artificio de “la nación” y “las naciones”, suplantación de la Patria común.

Así pues, la unión —lo que algunos denominan figurada y retóricamente “federación”— de los pueblos y reynos de Las Españas, no es tal, no se establece sino por la cabeza, como queda consignado y constatado en las intitulaciones de todo documento histórico de estudio. No es sino unidad natural de gobierno, que ha de darse necesariamente ordenada al bien común, y que sólo y únicamente puede ser garantizado por la Universalidad de Doctrina de la Iglesia.

LA UNIDAD RESIDE pues, única y exclusivamente, EN LA UNIDAD DE DOCTRINA UNIVERSAL DE LA IGLESIA. Si falta ésta o se convierte en confusa, si la doctrina depende de la voluntad humana en momento temporal, la disgregación azarosa es palmaria, fatal e innegable: Babilónica.

¿Por qué? Porque se priva al hombre de las virtudes esenciales, brotando la desconfianza por falta de Fe; el desaliento, al carecer de Esperanza y el egoísmo contra la Caridad; la arbitrariedad por Justicia, el abuso frente a la Prudencia, la inconsistencia al faltar Fortaleza y la envidia en lugar de Templanza. La primera, urgente y firme RECONQUISTA es, por tanto, la que ha de obrarse en el terreno espiritual.

El primer combate está en EXIGIR LA RESTAURACIÓN de la UNIDAD DE DOCTRINA ÚNICA Y UNIVERSAL DE LA IGLESIA. Es el apostolado de la Verdad inmutable, fuera de los vaivenes de confusas corrientes temporales recientemente asumidas.

«15 Scio opera tua quia neque frigidus es neque calidus, utinam frigidus esses aut calidus. 16 Sed quia tepidus es et nec frigidus nec calidus, incipiam te evomere ex ore meo».

15 Conozco tus obras, que no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16 Así, que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca»] (Apocalipsis 3, 15-16).

Si se dispone que lo que fuera verdad dogmática ayer, dependiendo de espacio y tiempo, no lo es hoy, estamos condenados al cinismo de la posición de Pilato, ante la acusación de blasfemia por los sacerdotes del Templo.

«37 Dixit itaque ei Pilatus: “Ergo rex es tu?”. Respondit Iesus: “Tu dicis quia rex sum. Ego in hoc natus sum et ad hoc veni in mundum, ut testimonium perhibeam veritati; omnis, qui est ex veritate, audit meam vocem”.

»38 Dicit ei Pilatus: “Quid est veritas?”. Et cum hoc dixisset, iterum exivit ad Iudæos et dicit eis: “Ego nullam invenio in eo causam”».

37 Entonces le dijo Pilato: “¿Luego tú eres Rey?” Respondió Jesús: “Como tú dices, soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. 38 Le dice Pilato: “¿Qué es la verdad?” Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: “Yo no encuentro ningún delito en él”»], (S. Juan 18, 37-38)

… Y aún sin encontrar delito, cobardemente doblegándose a la “voluntad popular”, manda crucificarlo bajo la inscripción «Iesus Nazarenus Rex Iudæorum» (INRI).

«Quod scripsi, scripsi» [«Lo escrito, escrito está»] (S. Juan 19, 19-22).

El apostolado de la Verdad inmutable, únicamente puede ser personal, sobre cada alma —porque la salvación o condenación, las obras u omisiones, son de cada alma —“FINIS GLORIÆ MUNDI”—, y es la suma del bien de esas almas, las que confieren “carácter de ser comunitario” y no al revés. La responsabilidad, al cabo del Juicio, no se diluye.

Por lo que, simultáneamente, el propio apostolado de la Verdad inmutable, es LA ESPERANZA DE LAS ESPAÑAS, tanto de las peninsulares, las insulares, como de las de más allá de la Mar Océana —Plus Vltra—, que está depositada en el espíritu de lucha, de conquista de la sana dinastía del honrado pueblo, de su RESISTENCIA a la iniquidad y a la depravación de la nueva invasión que supone la corrupción de las conciencias.

 

No hay verdades a medias”, o verdades a tiempo parcial”, no hay “medias tintas”, ni  “pasitos intermedios” en el ESPÍRITU DE COMBATE Y CONQUISTA. No hay nuevas fórmulas magistrales mágicas. Espetamos a los “tibios” YA NO HAY NADA MÁS QUE PERDER … y sí mucho que salvar, la propia alma y la del prójimo patrio. No hay escusa posible, no hay sentimiento de vergüenza, retraimiento o timidez. Sólo pleno conocimiento y convencimiento de la suprema obligación y, a la par, supremo derecho, que asiste a la RESISTENCIA y a la CONQUISTA. Todo aquel que esté cerca, que esté a nuestro alrededor, que pertenezca a nuestro entorno o simplemente pase por nuestro lado, ES UN ALMA A COMPROMETER PARA LA CAUSA, para el bien común, única ESPERANZA DE LAS ESPAÑASHISPANIAM SPES—.

¡¡¡ HA LLEGADO LA HORA DE INICIAR LA CONQUISTA !!!

 

(Visited 437 times, 1 visits today)

4 comentarios en “ESPERANZA DE LAS ESPAÑAS —HISPANIAM SPES—

  1. Sebastián Jiménez Del Moral

    Elocuente publicación….Grandes verdades…en esta Sociedad de difícil convivencia.”Dios,Patria y Rey”.

    Responder
  2. Fernando de Torrelavega

    Luis, gracias por su artículo. Si es tan amable quería plantearle una cuestión. ¿Las comunidades autónomas de la constitución del 78 es algo equiparable a los fueros? Atentamente

    Responder
    1. monsterid

      Luís B. de PortoCavallo

      ¡ABSOLUTAMENTE NO!

      La primera destrucción se dió con la reforma del mapa de la división provincial y regional de España de 1833. A la muerte de Fernando VII, el presidente liberal del Consejo de Ministros, Cea Bermúdez, encargó al Secretario de Estado de Fomento, Javier de Burgos, una reestructuración de España, creando un Estado nuevo, centralizado, dividido en 49 provincias y 15 regiones al modo revolucionario liberal francés, de escuadra y cartabón. La barbaridad y aberración que supuso incluso dejó pueblos divididos en dos provincias por la mitad, destruyendo la Tradicional estructura natural de los Reynos. Este contradios llegó a su máximo con la corriente cantonalista federalista del periodo de la primera república.
      Los fueros, por el contrario, están basados en la tradición.

      La constitución del 78 vuelve a crear España ex nihilo, (con gran influencia de los segregacionistas vascos y catalanes), un nuevo estado de autonomías y regiones según una nueva legislación positivista.
      En principio la autonomía era sólo para las regiones que se auto proclamaban “históricas” (esto es Vascongadas y Cataluña, que se habían intentado desmembrar durante la segunda república mediante “estatutos”, quedando en segundo plano Galicia y Andalucía que no llegaron a aprobar estatutos).
      En el 78 se pretendía un estado igualitario desigual. La frase de “café para todos” de Manuel Clavero Arévalo extendió esa aberración histórica y administrativa que son las autonomías a todas las regiones “que no iban a ser menos”.
      El desarrollo constitucional se hizo ya en período socialista. De aquellos polvos vienen estos lodos.

      Responder
      1. monsterid

        Luís B. de PortoCavallo

        Estimada Clara,
        No es una cuestión de actualidad.
        La actualidad es contingente y efímera.
        Es difícil plantear siquiera soluciones a cualquier problema si se desconocen por completo las premisas.
        Pareciera que su “iluminación” esta fundida obnubilada por lo inmediato.

        Responder

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*