21 de junio de 2017 1

El patriotismo federal de naciones constitucional que nos asola

Anda el público “de bien”, de derechas de toda la vida, revuelto en sus sillones porque el renacido Sánchez proclama que aquí todo se arregla declarando que Estepaís es una “nación de naciones”, y con eso se acabarían las “tensiones” generadas (así, de la nada) con los separatistas. Y a la gente “de bien”, de derechas de toda la vida, le escuece ese atrevimiento y se escuda y alza, como suele, el estandarte de la Verdad Absoluta de la gente “de bien”, de derechas de toda la vida, cual es la Santa Constitución del 78.

Y dicen que antes morir que pecar contra ella, salvo que la economía lo requiera, claro, pero que no es el caso. Así que señalan con el dedo así, muy, muy tieso al renacido Sánchez, clamando lapidación pública porque ha osado pronunciar la palabra “naciones” delante de la Santa Constitución del 78.

Y no seré yo, claro está, quien defienda al renacido Sánchez en sus propuesta de propuestas nacional de nacionales, pero tampoco seré yo quien comparta ni un metro de pancarta con esa gente de bien, de derechas de toda la vida, que desde sus tribunas vuelven a clamar -como entonces lo hiciera aquel estafador con bigote- por la defensa de eso que llaman patriotismo constitucional, cuando esa Santa Constitución en la que todo lo basan dice -y me van a permitir que copie y pegue para que no haya dudas- en su Artículo 2, en el mismo que habla de la “nación española”, que “reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran“. Así que, señores de bien de derechas de toda la vida con un gran sentimiento de patriotismo constitucional, no se la cojan con papel de fumar, que lo que dice el renacido Sánchez es más o menos lo que dice su querida y adorada Santa Constitución del 78.

El problema, por supuesto, es precisamente que exista la discusión sobre si España es o no es según lo que diga un papel. Como si las cosas, por ponerlas en un papel, pasaran de la fantasía a la realidad, del proyecto a lo palpable, de lo deseado a lo realizado. Vaya… precisamente de eso se trata. De ahí viene esa pasión por legislarlo y regularlo absolutamente todo por parte del estado totalitario liberal. De pretender hacer realidad sus postulados porque lo dice un papel, una norma, una ley, un decreto.

Pero España es  mucho más que los discursos partidistas de unos y otros, del sectarismo interesado y manipulador de los separatistas criminales y de los libros adorados como Santas Constituciones. Y por eso nadie desde ese lado -partidista, sectario o constitucionalista; nacionalista o constitucional- puede jamás defenderla.

España es el resultado de siglos y siglos de legado, de trabajo, de sangre, de risas, de lágrimas, de cantos y de rezos de nuestros antepasados, que se forjó como lo que es sin que hiciera falta que nadie lo estipulara en un papel, y es el legado que han de continuar, con trabajo, sangre, risas, lágrimas, cantos y rezos nuestros hijos y los hijos de los hijos de los hijos. ¿Saben cómo se llama eso? Exacto: Tradición.

Lo otro es un contrato puesto en un libro o en un programa electoral. Palabras. Tinta. Papel. Humo. Como el ser progresista o de derechas de toda la vida. Nada. Aire. Vacío. Aunque lo impongan por ley.

(Visited 133 times, 1 visits today)

Un comentario en “El patriotismo federal de naciones constitucional que nos asola

  1. Juan Antonio Gimenez Sevilla

    Amen Gonzalo. Muy bueno.

    Responder

Deja tu comentario

Ahora Información agradece su participación en la sección de comentarios del presente artículo, ya que así se fomentan el debate y la crítica analítica e intelectual.


No obstante, el equipo de Redacción se reserva el derecho de moderar los comentarios, sometiéndolos a una revisión previa a su autorización.


Aquellos comentarios que lesionen el honor de terceros o incluyan expresiones soeces, malsonantes y ofensivas no serán publicados.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*