330 meses desde la Constitución ¿Es hora de hacer balance?
Sería absurdo pensar que el mundo era mejor hace 50 años. La técnica ha avanzado, y con ella la medicina, las comunicaciones, la eficiencia productiva y la capacidad potencial para vivir mejor en un mundo más justo.
Hoy podríamos alimentar a todos, cuidar a los vulnerables, garantizar vivienda y formar familias sin miedo al futuro.
Y sin embargo, algo ha salido mal.
La técnica avanza, pero la vida retrocede.
¿Qué ha pasado?
¿Cómo hemos llegado a un punto en que la vivienda es inalcanzable, los hijos son un lujo y el trabajo estable una rareza?
Así que haré un esfuerzo: hablaré de los grandes avances jurídicos que ha traído la democracia, pero también de las sombras que ha dejado a su paso.
Veremos cómo los derechos reales —vivienda, familia, estabilidad— ahora existen formalmente en el papel y se han incorporado los derechos ideológicos, bellamente escritos pero imposibles de ejercer en beneficio de todos. Hemos cambiado la justicia por la propaganda. La realidad por el papel. El bien común por la pandereta.
De la realidad al papel
Sí, hemos creado nuevos “derechos”. Pero muchos de ellos no nacen del bien común, sino de una ingeniería ideológica que divide, inventando conflictos donde no los había. Y todo ello con un reguero de subvenciones, censura y festivales de colores.
Por ejemplo:
- Hoy hay plena libertad para el erotismo. Se muestra sin pudor en horario infantil, entra en las escuelas, contamina el alma de los niños.
- En 1970 no se perseguía a nadie por su inclinación. Pero había un pudor compartido, que protegía a todos: a los niños, a los padres, a los maestros. Lo íntimo quedaba entre adultos e intra muros.
- Aquí, los amigos de Dorothy no eran perseguidos. El conflicto, como tantas veces, lo hemos importado de fuera, sobre todo de sociedades masonizadas como la estadounidense, donde la guerra cultural hace tiempo que borró la noción de pudor, a la par que perseguía al diferente.
Mientras tanto, se disuelve la separación de poderes, y los políticos avanzan hacia la impunidad total, hagan lo que hagan. Un nuevo derecho, pero sólo para ellos.
Y si hablamos de vivienda, el contraste es brutal: lo que antes era normal, hoy es utopía. El “derecho a la vivienda” ha pasado de ser real a ser letra muerta. Veamos.
Comparativa 1970–2025: más “progreso”, menos pan
No es una apología del régimen anterior. El franquismo tuvo logros sociales y materiales. Pero no representó la Restauración del orden natural ni del orden cristiano completo: conservó la estructura centralista del liberalismo, aceptó la apertura religiosa contraria al Reinado Social de Cristo, mantuvo un cesarismo autoritario sin legitimidad dinástica, consolidó una continuidad revolucionaria bajo otros símbolos, y fue la vía de entrada a lo que hoy tenemos. Fue un régimen transitorio, no restaurador. No, no me verás defender el franquismo. El actual régimen partitocrático sin embargo, traiciona incluso sus propias promesas de justicia y libertad.
A continuación mandan los datos. Y si ha habido avance, se reconocerá. Y si ha habido retroceso, se denunciará.
España en 1970
- Deuda pública: 8 % del PIB.
- Natalidad: 2,86 hijos por mujer.
- Un solo sueldo bastaba para vivir dignamente. En esto se acercaba al concepto de salario justo que establece la Doctrina Social de la Iglesia: Aquel que con un sólo sueldo permite mantener una familia, tener una casa, vivir dignamente y ahorrar.
Ingresos
- Salario medio mensual: 5.000–8.000 pesetas.
- SMI: 2.130 pesetas.
- Clase media: 6.000–10.000 pesetas.
Vivienda
- Un piso nuevo costaba 300.000–500.000 pesetas.
- Se compraba con ahorro en menos de 10 años.
- Se construían 280.000 viviendas/año, de las cuales 170.000 eran de protección pública (60 %).
- Aproximadamente 34 millones de personas, con una familia de media 4,2 integrantes.
- Con un sueldo medio se podía formar una familia, tener hijos, y acceder a una vivienda.
Derechos reales
- 🏠 Vivienda propia asequible.
- 💼 Familia con un solo sueldo.
- 👨👩👧👦 Maternidad sin pánico.
- 🧓 Pensión modesta, pero con red familiar.
- 🏥 Sanidad por cotización.
- 🛠️ Trabajo estable si cumplías con tu deber.
España en 2025
- Deuda pública: 110–115 % del PIB.
- Natalidad: 1,16 hijos por mujer (mínimo histórico).
- Hacen falta dos o más sueldos para sobrevivir.
Ingresos
- Salario medio neto: 1.600–1.800 €.
- SMI neto: 1.134 €/mes.
- Clase media: 1.500–2.000 €… y bajando. Decimos clase media, pero ya no lo es.
Vivienda
- Precio medio: 150.000–250.000 €, hasta 400.000 € en Madrid o Barcelona.
- Para comprar una vivienda humilde se necesita hipoteca de 30 años, dos sueldos y un milagro.
- Sólo 100.000 viviendas nuevas/año, de las cuales 14.000 son de protección pública.
- 49 millones de personas, con un tamaño medio de familia de 2,4 personas y bajando
- La vivienda experimenta nuevos usos, especialmente el alquiler turístico de corta duración, expulsando de los barrios a los vecinos y compitiendo deslealmente con el sector del turismo.
- Con cada vez menos viviendas disponibles, población creciente y tamaño de familia decreciente. La vivienda, incluso en alquiler, se ha vuelto inasequible. Ahora una familia, alquila una habitación en un piso compartido.
Derechos evaporados
- 🏠 La vivienda es un sueño inalcanzable.
- 💼 Dos sueldos no bastan.
- 👨👩👧👦 Se tienen hijos tarde… o nunca.
- 🧓 La pensión peligra. La red familiar ha colapsado.
- 🏥 Sanidad colapsada.
- 🛠️ La estabilidad laboral es leyenda urbana.
Conclusión: el papel lo aguanta todo
Nos prometieron progreso.
Nos dieron panfleto.
Nos dijeron que seríamos más libres.
Pero estamos solos, más endeudados y más débiles.
Hemos pasado de la familia al individuo,
del hogar a la habitación compartida,
de la comunidad al subsidio condicionado,
de la esperanza al entretenimiento permanente.
Y todo eso en nombre del “progreso”.
Hoy tenemos más pantallas, pero menos mirada.
Más perfiles, pero menos rostro.
Más sexo, pero menos hijos.
Más derechos, pero menos pan.
No es nostalgia. Es diagnóstico.
No quiero volver al pasado.
Quiero quedarme con lo bueno del siglo y restaurar lo que funcionaba mejor,
reconstruir desde la Tradición, la Justicia Social y el Reinado de Cristo.
Porque si esto es progreso…
Que venga el Retroceso.
✠ Dios, Patria, Fueros, Rey
Luis M.ª Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Miles Christi semper paratus.
Non prævalebvnt.

2 comentarios en “330 meses desde la Constitución ¿Es hora de hacer balance?”
Ignacio Marti
Buenos días,
Es cierto, son datos, pero la culpa en una parte muy importante es de ellos (de la juventud), cada uno tiene sus prioridades, y ellos priorizan, yo hace 30 años decidí,no viajar, tener un coche barato y viejo, no esquiar, y todo para pagar un piso donde formar un hogar cristiano, y cuando lo tuve, decidí, veranear con mis padres, no viajar, cenar fuera de cada muy poco, trabajar más de 10 horas diarias, y todo ello por intentar que mis hijos
Viajarán
Esquiaran
Tuvieran un coche en condiciones
Fueran a Erasmus para conocer y aprender
Se vayan de vacaciones a Javea y a nuestro pequeño apartamento a descansar de sus escapadas
Y yo soy culpable de haber creado u sistema donde ellos no pueden independizarse, pues NO. Yo soy culpable de hacer una generación de gente
Floja
Sin motivación porque lo han tenido todo
Deshacer creado aún mundo ideal que no lo pagan Disney
En fin, yo soy de otra pasta
Me gustan las mujeres
Me gusta el vino
Caso
Monto a caballo
Voy a los toros
Tengo 3 hijos
Voy el domingo a misa
Veo a mi madre cada semana
Llevo casado 25 años con la misma mujer
Hice la mili en una unidad de élite y jure darhadtala última gota de mi sangre por España y me lo creía
No se debo ser raro
Pero es lo que hay…. como me dicen, Marti que lastimica…
Un abrazo en Xto Rey
Luis Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Querido Ignacio:
Gracias por tu comentario. Lo leo con respeto y conmovido por lo que hay en él de entrega, de sacrificio silencioso, de amor a tu familia, a tu patria y a Dios. De verdad. Tu vida —con sus renuncias, su fidelidad conyugal, su piedad dominical, su servicio militar, su afición a los toros, al vino, y el amor a tu madre a quien no faltas una semana— es parte del tejido que aún sostiene a esta España que muchos ya habrían reventado por dentro. Que Dios te lo pague.
Ten por seguro que compartimos valores, costumbres y hasta gustos. No tengo duda de que tú, como tantos padres, diste lo mejor que pudiste. Y por eso precisamente quiero compartir contigo una reflexión fraterna.
Cuando nos quejamos de “la juventud”, conviene recordar que los hijos no nacen del viento. La generación que hoy vemos desorientada —sí, más frágil, más digitalizada, más hedonista o más tibia— es hija del mundo que nosotros les dimos, incluso con nuestras mejores intenciones. Lo digo desde dentro, con dolor y sin juicio.
No es sólo culpa suya si no pueden independizarse. El precio de la vivienda, la precariedad laboral, la disolución cultural, el empuje del relativismo, la pérdida del sentido del deber y del pecado… no los han inventado ellos. Les han venido encima como un diluvio. Y, a pesar de todo, muchos de ellos resisten con más dignidad de la que aparentan.
Tú hiciste sacrificios reales por tu casa y por tus hijos. Pero hoy, ni siquiera sacrificándose, muchos pueden lograr lo que tú lograste. Eso no es pereza. Es injusticia estructural. Y ahí es donde entra la Justicia Social según la Doctrina de la Iglesia, que no se limita a decir “apriétate el cinturón”, sino que exige un orden justo, deberes mutuos y estructuras sanas.
Tú no eres “raro”. Eres un testigo. Pero los testigos no se burlan de los que aún no han podido resistir. Les tienden la mano. Y esa es la diferencia entre una generación que aguanta y una generación que reconstruye.
El sistema que hemos heredado —liberal, partitocrático, antinatural y antiteológico— ha traicionado a todos: a los abuelos, a los padres, a los hijos. No se trata de enfrentar generaciones, sino de restaurar la unidad: la familia, la patria y el Reinado Social de Cristo.
Gracias de nuevo por tu testimonio, y un fuerte abrazo en Cristo Rey,
✠
Luis M.ª Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Requeté. Miles Christi semper paratus.
Non prævalebvnt.