Modernidad y circo
(Por Luis Flórez-Estrada Orlandis Habsburgo) – Este articulo exclusivamente refleja la opinión del autor
¿Cómo nos controlan hoy? La respuesta es fácil, si te dan el mínimo que estás dispuesto a aceptar, te dejan abstraerte de la realidad y conformarte ¿buscarás otra cosa?
Hoy en día ves cómo las personas se anestesian a sí mismas y se abstraen de la realidad.
Pero cuando te anestesias, te haces daño.
Basta sólo con ponérnoslo fácil para mantenernos en un estado letárgico, una microdosis de seguridad y no querremos perder «lo que tanto nos ha costado conseguir», «lo único que tenemos»… aunque sólo tengamos cadenas, es que hay otros que no tienen ni eso…
Te convences de que la felicidad consiste en ser un consumible en una cadena de montaje. En aceptar ser parte de la sociedad de usar y tirar, incluso que cuando te descartan te fortalece y te viene bien. De que no hay bien ni mal, ni culpa, ni reparación. Ese relato es el que conviene a los poderosos, porque un hombre sin conciencia es más manejable.
Ese comportamiento no es natural. No naces soñando con ser un mueble más, vienes con sueños e ilusiones. Para apaciguar todo eso y volverse dóciles, algunas veces las personas necesitan un poquito de ayuda para aceptar este papel. La encontrarán en la televisión.
Aún les quedarán emociones que canalizar y confrontar, pero si les ofrecemos colores para que lo canalicen sin cambiar nada: equipos de fútbol, partidos políticos en falsa oposición… satisfarán esa necesidad y encontrarán esa válvula de escape para no dar un puñetazo encima de la mesa.
Existe un descanso legítimo, no hablo de eliminar el ocio que puede ser necesario. La evasión es otra cosa: ocio sin mesura que acaba anestesiando la conciencia.
Algunas veces darse cuenta es tan fácil como pensar «Mi abuelo tuvo una vida ordenada y diez hijos, tuvo dificultades, pero se sobrepuso ¿Aprobaría lo que estoy haciendo ahora?»
Por decirlo claro:
Si el circo moderno (fútbol, siglas políticas, alcohol, pantallas, porno, sexo, drogas… ) te abstrae del día a día (deuda, alquiler, jornadas interminables, falta de hijos…). Te lo digo claro: Te estás haciendo daño.
Y sí, este texto es una invitación: Recupera las riendas de tu vida y ya sé que es una tarea titánica para un hombre de hoy solo. Por eso te recuerdo que Dios está ahí no sólo como apoyo, también como guía.
✠ Dios, Patria, Fueros, Rey
Luis M.ª Flórez-Estrada Orlandis-Habsburgo
Miles Christi semper paratus.
Non prævalebvnt.
