7 de abril de 2021 0

Libros: Entrevista a Pablo Sanz, sobre su libro Dinero, crisis y poder global (SND)

(Una entrevista de Javier Navascués)

Recientemente, bajo el sello de SND Editores, ha visto la luz una obra audaz y desafiante con el actual statu quo económico e internacional, titulado “Dinero, crisis y poder global”. Su autor es Pablo Sanz, profesor de derecho mercantil e investigador sobre regulación económica y tecnológica internacional.

¿Qué nos planteas en tu nuevo libro?

Mi libro trata de aproximar al lector a un nivel de análisis crítico que no suele abundar en las publicaciones y noticias de carácter geopolítico y financiero. De una manera sencilla y directa elaboro sobre todo una panorámica y una reflexión acerca de los mecanismos financieros, bancarios y monetarios que están determinando el devenir de las sociedades actuales y de los principales conflictos geopolíticos. La crisis financiera internacional de 2008 a mi juicio no fue resuelta. El sistema huyó hacia delante y la crisis pandémica de 2020 está potenciando aún más el desequilibrio financiero y monetario internacional en el marco de un sistema capitalista global basado en la emisión incesante de deuda y dinero, y en la consiguiente burbuja de activos financieros y mercados bursátiles.

También analizo en el libro la ingeniería social instalada por muchos poderes para tratar de afrontar los desequilibrios sociales que ellos mismos han causado y potenciado desde sus estructuras de poder. En el fondo de estos procesos que se están implementando en nuestras sociedades hay muchos más intereses que los puramente económicos. Existe una intención de modelizar y estandarizar a las naciones y desfigurar sus identidades. Además de la poca ética de ciertas agendas globalistas, hay muy poca autocrítica en las estructuras de poder, como se observa en los actores del Foro de Davos y los promotores de la Agenda 2030. Detrás de algunas narrativas oficialistas de índole mundialista encontramos una profunda crisis moral y antropológica. La economía, la sociedad y el mercado no son mecanismos abstractos ni deterministas, sino que son el reflejo y la consecuencia de las actitudes y comportamientos humanos, de sus valoraciones y principios.

¿Cuáles son a tu juicio las causas de esta deriva del sistema capitalista?

En mi libro planteo cómo en las últimas décadas el capitalismo dominante, administrado en gran medida por Wall Street, la Reserva Federal y el Pentágono (complejo militar-industrial), ha ido distorsionando la función de las finanzas. El capital se ha erigido en el fin del sistema, en el factor que ha de prevalecer en el proceso productivo, por encima del factor trabajo y de los recursos naturales. Además de la insostenibilidad estructural de este axioma, se ha producido una escisión entre economía productiva y economía financiera. Un divorcio que se manifiesta en las políticas de expansión cuantitativa de la oferta monetaria, operada por los principales bancos centrales.

El foco de mi análisis lo pongo principalmente en el rol de la Reserva Federal, la hegemonía del dólar y la de la banca y gestoras de fondos de inversión estadounidenses. Sin entender la arquitectura financiera supranacional compuesta por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco de Pagos Internacionales, no es posible entender ni la crisis financiera de 2008 ni los grandes conflictos geopolíticos de nuestra era. Por lo mismo, tampoco puede uno adentrarse en las causas de los grandes conflictos sin aproximarse al concepto de dinero fíat -emitido sin respaldo por la banca central, esto es, sin un patrón o estándar. Tampoco pueden entenderse correctamente sin lo anterior las dinámicas del comercio internacional, y menos aún las consecuencias políticas de los inmensos volúmenes de deuda externa de muchos países del mundo y de los productos derivados que inundan los mercados financieros. Mi libro es pues una llamada a repensar el recorrido del modelo de Bretton Woods (1944) hasta su colapso actual, desde un punto de vista técnico, pero también ético, social y humanista.

En tu libro dedicas una parte a analizar la Unión Europea ¿En qué situación se encuentra?

En el libro abordo un replanteamiento funcional y estructural de la Unión Europea, en términos organizativos y geoestratégicos. Actualmente, es innegable que la UE se encuentra bajo la subordinación militar (OTAN), cultural, financiera y tecnológica respecto de Washington. Esta situación de subordinación ha conllevado bastantes costes en términos diplomáticos con Rusia y otras potencias, así como una sucesión de crisis muy mal gestionadas que han afectado en gran medida al desarrollo y estabilidad social de Europa, como la crisis migratoria consecuencia de las mal llamadas “primaveras árabes”. Además, y no por ello secundario, la tecnocracia europea, o “Eurocracia”, ha renunciado jurídicamente a la protección de los valores culturales cristianos, que dan justamente sentido y sustancia al concepto mismo de Europa.

Por otra parte, la pandemia ha demostrado la parálisis funcional de la UE, tanto en su plano económico como en el de la emergencia sanitaria. Desde su fundación en 1958, los países de la UE han ido paulatinamente cediendo competencias en unas instituciones burocráticas y tecnocráticas cada vez más desconectadas de los ciudadanos. La construcción de un Mercado Interior fue un logro meritorio, pero no así otros supuestos avances que han ido menoscabando la pluralidad social de los pueblos europeos y su soberanía nacional en pos de las libertades mercantiles tras las cuales se han introducido también desde Bruselas determinadas agendas ideológicas de cuestionable consenso y aceptación social.

La adhesión de muchos países como España se hizo a costa de desmantelar su industria (minería, pesca, armadores, siderurgia y metalurgia etc.), es decir, las bases de su sector secundario. Esto trajo consigo una “terciarización” de su economía, con la vulnerabilidad que ello representa a nivel productivo. Lo que tenemos a cambio es un tejido empresarial frágil, basado en un mercado laboral con gran incidencia de trabajos temporales y de poco valor añadido. El desplome del PIB a causa de la pandemia pone de relieve la insensatez que ha supuesto no haber diversificado las fuentes de la riqueza económica. Es una dinámica que trae la causa del ingreso de España en la UE en 1986, tras la cual se operaron privatizaciones y liberalizaciones de los sectores estratégicos a cambio de unos fondos europeos orientados a convertir a España e un país de servicios sin una industria potente que no pudiese nunca rivalizar con la francesa y alemana.

También apunto en mi libro al hecho de que la introducción del Euro es otro elemento del que se habla muy poco pero que debería revisarse, por los costes ocultos que en su momento negligentemente no se advirtieron pero que han afectado gravemente a muchas de las economías de los Estados miembros que lo adoptaron. La Unión Europea es hoy en día un proyecto tutelado por EE.UU., que beneficia sobre todo a la economía alemana, y en menor medida a Francia, y sus respectivos países satélites (Bélgica, Países Bajos, Austria, Dinamarca etc.). Las más que seguras tensiones entre el norte y el sur de Europa sobre la gestión y ejecución de los fondos de recuperación por la pandemia auguran una reformulación del proyecto europeo, por la disparidad de posiciones entre los países más deudores y los países más acreedores. A pesar de algunos logros muy notables, la UE carece además de un ejército común, y, por tanto, de capacidad militar conjunta. En consecuencia, su política exterior e influencia geopolítica mundial en estas condiciones es muy limitada.

También dedicas buena parte del contenido del libro a analizar el fenómeno de las criptomonedas y la digitalización del dinero ¿Qué está suponiendo esta disrupción monetaria y financiera sobre el sistema económico?

En mi libro sostengo que la proliferación de las criptomonedas como Bitcoin responde a varios factores que han ido convergiendo en poco más de una década. Algunos desarrollos de la tecnología digital y de la criptografía avanzada permiten descentralizar y distribuir las relaciones e intercambios, prescindiendo de intermediarios y autoridades centrales. Al mismo tiempo los sistemas avanzados de cifrado permiten garantizar la transmisión segura de activos digitales que representan un valor económico. Esto permite que comunidades de inversores hayan decidido apostar por los “criptoactivos”, como una forma de salirse del sistema financiero y económico tradicional y de sus canales controlados por sus intermediarios.

Por otra parte, el boom de las criptomonedas se debe también en buena medida a la política monetaria llevada a cabo por los bancos centrales desde la crisis de 2008. Se han desplomado los tipos de interés, hasta hacerlos nulos. Los depósitos no rentan nada y los servicios financieros están sometidos a la presión creciente de las comisiones y también de la fiscalidad. Todo ello anima a que los ahorradores busquen formas alternativas de proteger su patrimonio privado frente a la voracidad bancaria y tributaria, y una de ellas son los criptoactivos.

Finalmente, en la última parte de la obra incluyes un conjunto de ensayos de carácter breve y sintético donde reflexionas sobre los dogmas del capitalismo global.

En la última parte de mi libro cuestiono el modelo de crecimiento infinito en que se basa el capitalismo y también el postulado que coloca al factor capital por encima del resto de los factores productivos, haciendo que en la práctica los rendimientos del capital crezcan a una mayor tasa que los rendimientos del trabajo, lo que abona el terreno para la desigualdad y el desequilibrio social.

Por otra parte, el capitalismo global actual se basa en la digitalización y automatización de procesos. A diferencia del capitalismo industrial decimonónico, ya no necesita mucha mano de obra. Hay mucho excedente de fuerza laboral (desempleo) y una explosión demográfica en países emergentes. El capitalismo colapsa cuando existe demasiado desempleo o también población sin suficiente poder adquisitivo, y se reduce por tanto la demanda. Si no hay consumo tampoco producción. Esto explica en cierto modo los planes de choque que representan la renta básica y los ingresos mínimos vitales. El estatismo socialdemócrata sale en ayuda del turbocapitalismo para hacer que el sistema no colapse, creando la demanda artificialmente, pero sobre una base social completamente desequilibrada y humanamente degradada. Mi reflexión va en la línea de cuestionar el sistema, porque en definitiva el capitalismo global y el socialismo o colectivismo son fenómenos que se retroalimentan. La tendencia a la que nos aboca este sistema es a la concentración de poder y propiedad en las megacorporaciones y en el Estado, formando un binomio cada vez más disfuncional y abusivo. Mi tesis es que hay que poner la economía al servicio del ser humano. Resituar al mercado y al Estado a una medida proporcionada y apropiada a las necesidades y fines de la sociedad humana y de sus comunidades intermedias, comenzando por la familia.

Ficha:

Título: Dinero, crisis y poder global

Autor: Pablo Sanz Bayón

Prólogo: José Luis Barceló

Editorial: SND Editores

ISBN: 978-84-123056-6-1

Depósito legal: M-4278-2021

Páginas: 321

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