Un ex cargo del Partido Andalucista, denunciado por amenazas a los católicos.
J.A., funcionario de 28 años que trabaja en el Parlamento de Andalucía, denunció el pasado día 22 a J.M.F.Z., compañero de trabajo y anteriormente concejal del Partido Andalucista en Écija, por haber pronunciado amenazas contra los católicos.
Desde hacía tiempo, J.M.F.Z. hacía a J.A. preguntas sobre sus creencias religiosas, amigos y orientación política. Al responder J.A. que su fe era la católica y sus convicciones políticas las del carlismo, J.M.F.Z. respondía de forma alterada y empleando un lenguaje muy grosero. Esto desencadenó un comportamiento instigador en el amenazante que llegó a su punto más alto el pasado día 13 de noviembre, cuando entre el personal del Parlamento de Andalucía se debatió la idoneidad de montar el tradicional Portal de Belén para conmemorar la Navidad en las instalaciones de una institución pública que representa, recordémoslo siempre, a una región profundísimamente católica. En un momento dado de la conversación, J.M.F.Z. amenazó a su compañero J.A. con una grave y crudelísima amenaza: «Pues a ver si acabáis como en Paracuellos».
El denunciante prefirió no responder a semejante frase, pero ni en ese momento ni después el denunciado ha pedido disculpas por su amenaza, como tampoco por el insulto a las más de 5000 víctimas del comunismo asesinadas en el genocidio de Paracuellos.
J.A. presentó, en un primer momento, un escrito al Letrado Mayor al día siguiente, quien habló con el Jefe de Servicio acerca de los hechos referidos, pero el asunto no quedó en nada más que en una «llamada de atención» al amenazante y un simple traslado del denunciante a otra zona de trabajo el día 27, lo cual no evita que tenga que encontrarse todos los días con quien le ha deseado la muerte. Ante tales amenazas, J.A. ha presentado una denuncia penal el día 22 y un escrito al Presidente del Parlamento de Andalucía el día 25, de los cuales aún no ha obtenido respuesta. Además, se ha planteado en el Parlamento la posibilidad de pedir una orden de alejamiento contra J.M.F.Z.
De acuerdo con el artículo 40 del Estatuto del Personal del Parlamento de Andalucía: «Las faltas muy graves serán las mismas que las establecidas con carácter general para la Función Pública». Por otro lado, en el artículo 95.2.b del Estatuto Básico del Empleado público queda tipificada como falta muy grave «toda actuación que suponga discriminación por […] religión o convicciones«.
El hecho de que hasta el momento no solo al amenazante no se le haya abierto un expediente, sino que además haya debido ser el amenazado el que tenga que cambiarse de zona de trabajo, es similar al caso de tantas víctimas de acoso escolar, menores que, tras sufrir abusos de todo tipo, se ven obligados a cambiar de Centro educativo mientras el matón continúa con su reinado del terror en el mismo colegio o instituto. Ni que decir tiene que, si en vez de haber hablado de los católicos asesinados en Paracuellos lo hubiera dicho de homosexuales, negros o de víctimas izquierdistas el amenazante estaría cancelado de por vida. ¿Las víctimas del genocidio de Paracuellos importan menos? ¿Dónde está la igualdad ante la ley establecida por el artículo 14 de la tan cacareada Constitución?

Estos hechos nos muestran, una vez más, que nos encontramos ante una tiranía socialista con (cada vez menos) apariencias de democracia. No podemos seguir callados. Todo español que ame lo justo debe ser concienciado de este doble rasero con que son tratadas las víctimas, así como de que la única democracia verdadera es la Monarquía tradicional que propugnamos los carlistas.
