Si se nos deja en paz, escalamos montañas. España 2 – Francia 0
(Por José Fermín Garralda)-
Cuando a los españoles se les deja en paz, hacer libremente, y se identifican con sus entrenadores y ellos mismos, saben hacer un gran equipo, jugar limpio y ganar con elegancia. No van contra nadie, se afirman y reafirman en su quehacer, generando una actuación maravillosa al alcance sólo de sus iguales. Esto diremos de la selección española viendo el partido jugado con Francia: España 2 – Francia 0. Que gane el mejor.
Nos tomaremos hoy la licencia de pasar de una cosa a otra, que algo o más tienen que ver.
Lo mismo les pasa a los españoles en la actividad social y política. No admiten dirigismo y cuando lo sienten y nada pueden hacer en contra, dirán de cara a la galería que son ellos mismos, pero saben en el fondo que no lo son. Quisieran que les dejase en paz en lo que saben y dominan, pero lógicamente no saben gobernar el todo. Si hasta 1978 no se les tuvo lo suficientemente en cuenta (dictadura se llamó, pero menos dicta y dura de la que sufrimos hoy), luego se dejaron engañar por el llamado sistema, que ni en su origen y menos hoy día representa. ¿Sistema partitocratico?: no, gracias. ¿Corrupción partitocrática?: se veía venir y aún menos la queremos, gracias.
¿Qué queremos los carlistas?: cuerpos e instituciones sociales organizadas y organizadoras del espacio social y público, coordinadas y jerarquizadas, proyección política e intereses de las mismas, principio de subsidiaridad, Fueros o libertades, y verdadera representación institucional. Junto a eso, un rey de veras que reine porque gobierne, pero que gobierne en lo que le corresponda, que nunca será mucho y jamás tanto -y tan mal- como el presidente de gobierno actual o sus antecesores.
Que nos dejen en paz y en el uso de nuestras legítimas libertades, que nos reconozcan, que no nos roben, y que se vayan… ellos. Y todos a una… Fuentevejuna. ¡Permanezcamos libres como pueblo!
España y los españoles son un gran pueblo…: ¡merecen gobernantes mucho mejores!
(Esto se nos ocurre al ver jugar libremente y a su aire a la selección española).
