Galería de imágenes en la entrega de los Premios HISPANIDAD Capitán Etayo 2026
(por José Fermín Garralda)-
EL día 10, dos días antes de la celebración por todo lo alto del Día de la HISPANIDAD el 12 de Octubre de 2026, se entregaron los Premios HISPANIDAD Capitán Etayo, en su décima edición. El antecedente oficial de ésta celebración fue el año 1892, con ocasión de los cuatro siglos del Descubrimiento, y su primera conmemoración el 12-X-1935 en la Real Academia de la Lengua Española. En realidad, este día se celebra mucho más que la unidad de la lengua española, pues se encuentra íntimamente conectado con el Día del Pilar, patrona de la Hispanidad. La Hispanidad será cristiana a no será. Si cristiana, será reina y libre; si no, esclava. Elijamos.
Este año un premio ha correspondido al ámbito del periodismo y la divulgación en Internet, esto es, a Doña Paloma Hernández, por sus atractivos y profundos programas y su trayectoria vinculada a Fortunata y Jacinta. El otro premio a sido a los herederos de aquella enorme epopeya cruenta que fue la Cristiada en el México en las década de los veinte y treinta del pasado siglo, como la Guardia Nacional Cristera, Premio recogido por su digno representante el Ldo. don Pedro Barbabosa Escudero, venido desde su tierra natal de México.
El galardón que se ofrece es sencillo, pero sobre todo es sentido por todos, y expresa nuestra enorme convicción Hispanoamericana.
Siempre, y este año especialmente, el Acto ha resultado muy emotivo. Este galardón es la mejor forma de decir: nos acordamos mucho de ti y de Vos, les estamos muy agradecidos por sus trabajos y aportaciones, continúen siempre así sabiendo que tienen todo nuestro apoyo, y, desde luego, ya sabemos cuál es la mejor manera de hacer amigos en nuestra siempre corta vida.
Este reconocimiento lo simboliza una pequeña carabela de plata, que representa la Niña II y Niña III construidas por el Capitán Carlos Etayo Elizondo, con las que fue a redescubrir todo el continente americano en 1962 y 1992 con los mismos medios que el gran Almirante de la Mar Océana, y con su mismo espíritu explorador y sobre todo misionero, católico y universal. Este Premio recuerda también que la Leyenda Negra antiespañola y anticatólica está hecha pedazos por la realidad descubierta hace mucho tiempo (P. W. Powell, Ch. Lummis, Silvio Zabala…) hasta hoy por la ciencia histórica, la sociología y hasta la teología, y que la Hispanidad es una realidad que debe ser redescubierta al hombre actual.
Vaya de nuevo nuestra más profunda enhorabuena a doña Paloma y a la Guardia Nacional Cristera, y desde luego todo nuestro reconocimiento. El Ldo. Pedro Barbabosa obsequió con unas preciosas imágenes en tela de gran tamaño con Ntra. Sra. de Guadalupe, estampas de santos cristeros, y su libro titulado Ningún cristero ante Dios será héroe anónimo (2026) (163 + 21 pp.). Por motivos de horario y técnicos fue imposible la conexión que estaba preparada con los cristeros mexicanos de nuestro galardón.
Gracias, gracias a todos.
A continuación adjuntamos las palabras que dijo el Dr. Don José Fermín Garralda Arizcun –presidente de la Junta Carlista de Navarra- para justificar la entrega del premio al Ldo. Don Pedro Barbabosa Escudero, y las que ofreció Sancho Guindano Laborda –vocal de la Permanente de la Junta de Gobierno- antes de entregar el merecidísimo premio a doña Paloma.
La Comunión Tradicionalista Carlista está enormemente satisfecha –y todos los agradecemos- por los premiados este año, así como por los trabajos de organización del Acto llevados a cabo por el presidente regional Don Luis Flórez-Estrada y el historiador don José Antonio Gallego…, por la presencia de Javier Urcelay, o bien por los presidentes regionales Antonio Urzáiz, Carlos Javier Mirones, Iñaki Martí, José Fermín Garralda y otros destacados correligionarios. Gracias a todos los asistentes y a los premiados de otros años, como don Eulogio López –director del digital Hispanidad-, presentes en el Acto. Enhorabuena a todos los amigos que llenaron el aforo.










Palabras de entrega del Premio a la Guardia Nacional Cristera
I.Saludo:
De joven ¿quién no soñaba estar allá, entre llanos y cerros en llamas y a los pies de la piadosa Madre india guadalupana? ¿Quién no soñaba con ser cristero? ¿Quién no ha cantado canciones sobre ellos como esa de:
El martes me fusilan a las seis de la mañana (de Vicente Fernández, 1979), o esa otra de El Corrido de Don Pedro Sandoval, del último cristero (de José Barreda)…?
En su fantasía… el mocete llevaba dos cartucheras cruzando el pecho en aspa y abundante munición al cinto, rifle en cadera, y un viejo sombrero de ala ancha para dormitar bajo el sol; … que por la noche los pequeños tienen que dormir, para a las seis de la mañana, dar tiros saltando de roca en roca como un gato montés tosiendo el polvo de las alpargatas.
Ya más serios, y transcurridas seis décadas de entonces -el año 1926-, tenemos el inmenso gozo de tener entre nosotros al Dr. Don Pedro Barbabosa Escudero, representante de la Guardia Nacional Cristera, y de estar en conexión directa con nuestros amigos cristeros desde México. ¡Benditos seáis! Nuestro más caluroso recibimiento por vuestro heroico y mantenido Servicio a la Causa de Cristo Rey, alma del pueblo mexicano. Os decimos y declaramos lo que queremos decir y declarar: que nos reconocemos e identificamos con ustedes, les admiramos, y nos vernos –aunque pobres- reflejados en su patriotismo, pues no hay mejor patriota que ser cristiano de veras.
II.Desarrollo:
1º DESDE EL SILENCIO. Amigos cristeros, la revolución masónica o sectaria ha querido que no se les conozca. Pero poco a poco se está rompiendo el largo silencio que les han impuesto a Vds.
Primero la Revolución les quitó la vida:
Me agarraron, de rodillas / Adorando a Jesucristo (…) Por creer en Dios eterno / Y en la gran Guadalupana / El martes me fusilan / A las seis de la mañana… canta la copla.
En segundo lugar, ¡les quiso arrancar de la memoria social, utilizando para ello la mentira, la difamación y la caricatura en los libros escolares, revistas, películas… exposiciones!
Buscó quebrar la unidad entre la Nueva España y México, entre México y España, ambas cabeza de la Hispanidad.
Luego ¡quiso sepultar los santos de Vds., sus beatos, mártires, y mártires anónimos que murieron con las armas en la mano –verdaderos mártires- (card. Pla y Deniel).
Pues bien, y contra todo pronóstico, rompamos hoy este silencio impuesto, hermanemos, encarnemos la Comunión de los Santos, demos con devoción el debido galardón a la Guardia Nacional Cristera en la persona de su representante Dr. Don Pedro Barbabosa Escudero.
2º NUESTRO PREMIO, Hispanidad Capitán Etayo lleva un nombre que es emblema del cristero español.
Dicen que fue un hombre de leyenda, caballero de la Cristiandad, corrector de la leyenda Negra antiespañola y anticatólica –así me lo decía el-, y defensor de la Hispanidad.
Llegó a don Carlos Etayo Elizondo su primer momento. Con 16 años no fue admitido como requeté en la Cruzada por no llegar a la edad. Tras un segundo intento luchó por Cristo Rey en tierras de Valencia, y recibió dos medallas, la medalla militar y la Cruz Roja al mérito militar.
Llegó a Etayo su segundo momento, como marino de profesión, puente viviente entre la náutica del s. XV y nuestros días, arqueólogo naval, que repitió el viaje de Colón en 1992, merecedor de varias condecoraciones. Dicen que fue mucho más reconocido fuera de España que en ella. Me lo creo. Fallecía con 84 años en Navarra allá por el año 2006.
Denunció la revolución mundial como hidra de las siete cabezas, y el NOM que hoy vemos desfilar ante nuestra atónita mirada. Hoy nada nos resulta ya extraño y novedoso: sólo la intensidad y rapidez de lo que ocurre. Como él sintió la amargura, se maravillaría ante los indicios de una sanísima y necesaria reacción católica como por ejemplo la película de La Vendée (2003), la trilogía documental sobre la Hispanidad de José Luis López-Linares (2021-2026)… y la actual Guardia Nacional Cristera.
Sobre todo él fue un propagandista católico, defensor del reinado Social de Jesucristo y humilde caballero de Cristo Rey. ¡Cuánto me hablaba de los cristeros! Estaría entusiasmado de estar aquí con Vds.
3º IDENTIDAD. Más que paralelismo, hay que hablar de identidad y verdadera comunión espiritual entre los grandes movimientos religiosos y populares de Europa y América de los s. XVIII-XX, que, así como las hay de otros colores, debieran de formar una internacional blanca.
La similitud entre la Cristiada mexicana, las Carlistadas en España y la Cruzada, son impresionantes. Sin embargo, lo vuestro -la Cruzada mexicana-, fue más puro porque el motivo fue sólo religioso, y vuestros dos líderes son dos beatos: San Anacleto González Flores (+ 1927), y Miguel Gómez Loza (+1928); la persecución fué total, y se cebó hasta en el niño santo José Sánchez del Río. Y con ellos, otros muchos.
La continuidad entre la primera Cristiada de 1926-29, y nuestra Cruzada española de 1936-1939, nos la comentaba mi madre siendo pequeños. No así mi padre, que había luchado como requeté. Seguramente fuese porque ella lo escucharía en su casa, siendo hija del mártir don Manuel–presidente de Acción Católica de Navarra-, que junto con otros 80 mártires de la Montaña de Santander será beatificado el presente 7 de noviembre. Los católicos mexicanos como Adelantados y los españoles actuaron con el mismo impulso del Cielo! Tras 1951 la Guardia Nacional Cristera recuerda al mundo su cometido.
Llegó vuestro momento en las dos cristiadas: en 1926-1929 y en 1932-1938. Vds. hicieron tronar el cielo en 25 batallas, y 11 tomas, asaltos, incidentes y bombardeos.
No sabemos por qué les admiramos más en Vds.:
Si por enfrentarse como hombres, y hombres de Fe, a la persecución masónica anticatólica.
Si por aguantar el acuerdo entre los eclesiásticos y el Gobierno masón y socialista, aunque sólo gracias a ustedes la persecución amainó.
Si por la venganza y represalias mortales sufridas traidoramente y contra lo acordado, por muchos jefes cristeros, invictos en la lucha, tras los arreglos del 21-VII-1929.
De todas maneras, la masonería olvidará esa otra copla que dice: “Con matarme no se acaba / La creencia en Dios eterno / Muchos quedan en la lucha / Y otros que vienen naciendo”
“… Y otros que (en su familia) vienen naciendo”
O bien por la clarividencia del general Gorostieta, antes de ser asesinado, al escribir: “no son en verdad los obispos los que pueden con justicia ostentar esta representación” para negociar con el Gobierno. Ellos eran laicos, seglares, y conocían bien la diferenciación de atribuciones que hay entre el Estado y la Iglesia. Por el contrario, apelando a “la sangre de más de doscientos sacerdotes asesinados por nuestros enemigos”, les solicitaba “la fuerza moral que nos haría omnipotentes”. Gorostieta expresó el estado de ánimo de los soldados al decir: “cada vez que la prensa nos dice de un obispo posible parlamentario con el callismo, sentimos como una bofetada en pleno rostro, tanto más dolorosa cuanto que viene de quien podríamos esperar un consuelo, una palabra de aliento en nuestra lucha; aliento y consuelo que con una sola honorabilísima excepción de nadie hemos recibido”
O bien por la visión profética del manifiesto del 13-VII-1929 escrito por el general jefe cristero, don Jesús Degollado Guízar, tras la traición:
«La Guardia Nacional desaparece, no vencida por nuestros enemigos, sino, en realidad, abandonada por aquellos que debían recibir, los primeros, el fruto valioso de sus sacrificios y abnegaciones. Ave, Cristo, los que por ti vamos a la humillación, al destierro, tal vez a una muerte gloriosa, víctimas de nuestros enemigos, con el más fervoroso de nuestros amores, te saludamos y una vez más te aclamamos Rey de nuestra patria «.
Hago mías estas palabras que me producen asombro y escalofrío.
III. Cierre:
El mal es viejo y pretende triunfar con la mentira, el robo y la muerte, y genera corrupción. Hoy lo sabemos perfectamente en España. El bien, la verdad y la belleza renacen como el ave fénix con vocación de Cielo. Así, si la revolución es el gran fracaso que estamos viviendo, sólo Cristo Rey sostiene el mundo.
Al entregaros este Premio Capitán Etayo, querido don Pedro Barbabosa Escudero, reivindicamos la Hispanidad como meta y propulsión, la comunión espiritual entre vandeanos, carlistas y cristeros… Sois los herederos de aquellos cruzados que supieron defender a Cristo Rey, ultrajado en sus sacerdotes y seguidores más débiles y honestos. ¡Dios es el único escudo y defensor de los más débiles! Y no esto que llaman ley, hay que decirlo alto. Ahora, tras 1951 la Guardia Nacional Cristera recuerda al mundo su cometido.
Por todo ello, el capitán Etayo y nosotros en su nombre, con una inmensa alegría, otorga a la organización civil y ciudadana Legión de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe-Veteranos de la Guardia Nacional Cristera, el Premio Capitán Etayo en su décima edición, ininterrumpida desde el año 2017, del que os hacemos entrega, querido don Pedro Barbabosa Escudero, en el centenario del alzamiento de los católicos mexicanos.
¡Pues que viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe! ¡Viva el pueblo de México!
Sí, Vds. nos importan… y muchísimo. Dr. José Fermín Garralda Arizcun








Palabras de entrega del Premio a Doña Paloma Hernández, Fortunata y Jacinta
Ilustrísimos señores, correligionarios, amigos todos:
Es para mí un honor, en nombre de la Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista, tomar la palabra en este acto para hacer entrega de una distinción que no solo premia una trayectoria, sino que reconoce una trinchera: el Premio Hispanidad Capitán Etayo.
Hablar del Capitán don Carlos Etayo Elizondo es hablar de la fe hecha gesta. Aquel viejo marino, español hasta la médula y carlista de convicción, supo que la Hispanidad no era una abstracción de archivo, sino una realidad viva y espiritual. Supo, sobre todo, que la Hispanidad es Cristiandad. Con esa certeza en el pecho, soñó con la Unidad Católica de España y no dudó en lanzarse de nuevo a la mar, emulando a los viejos navegantes, para cruzar el océano sobre la quilla de sus carabelas y tender, física y espiritualmente, los puentes que la historia y el enemigo común habían querido romper.
Hoy nos convoca aquí la urgencia de continuar esa misma travesía. Porque la Hispanidad sigue bajo el asedio constante de los ataques externos de la geopolítica anglosajona y de los ataques internos de quienes, desde el odio o la ignorancia, pretenden balcanizar nuestra fe, nuestra cultura y nuestra memoria.
Por todo ello, la Junta de Gobierno ha decidido otorgar este galardón a Paloma Hernández, conocida por miles de personas en todo el mundo hispánico a través de su proyecto Fortunata y Jacinta.
Desde la trinchera moderna de los medios digitales —un océano no menos proceloso que el Atlántico—, Paloma ha sabido utilizar la palabra firme y el rigor analítico para defender la Hispanidad sin complejos. En un tiempo donde impera la superficialidad, ella ha levantado un baluarte de divulgación desde el que desmonta, pieza a pieza, las mentiras y las falacias de la Leyenda Negra. Ha demostrado cómo la maquinaria propagandística anti-hispana buscó —y sigue buscando— amputarnos la memoria para dejarnos desarmados frente al globalismo.
Fortunata y Jacinta ha hecho de su canal un espacio de encuentro y de combate cultural. Ha abierto sus micrófonos al pensamiento riguroso y al análisis histórico, tendiendo puentes a ambos lados del Atlántico y dialogando sin prejuicios con la tradición. Bien lo sabemos en esta casa, donde recientemente hemos visto sus profundas conversaciones sobre el Carlismo junto a figuras de la talla del profesor Javier Barraycoa, aportando luz y pedagogía sobre lo que la España tradicional ha representado y representa.
Paloma Hernández no solo enseña: combate con los medios de hoy. Defiende la verdad de nuestra historia y combate las maldades de una Leyenda Negra que pretende hacer de la gesta más grande de la historia universal un motivo de vergüenza, cuando es nuestro mayor motivo de orgullo.
Por su valentía, por su labor incansable en la defensa de la Cristiandad hispana, y por mantener encendida la llama de la verdad histórica frente a los vientos de la corrección política, es un absoluto privilegio entregar el Premio Hispanidad Capitán Etayo a Paloma Hernández, «Fortunata y Jacinta».
Paloma, enhorabuena, y gracias por no rendirte en esta batalla común.
Sancho Guindano Laborda

Madrid, 10-X-2026. José Fermín Garralda
