6 de diciembre de 2017 0

Una Cataluña hundida y seguimos expectantes

Quién sabe qué va a ocurrir en Cataluña y, por ello, en España.

Sea lo que fuere, España es un lío ingobernable y el imperio de la ley es una apariencia, lo que indica que los estallidos sociales hacen que el derecho resida en la fuerza: “- ¡Golpistas, mirad: si decís dos palabricas -Constitución y Art. 155- salís de la cárcel, y luego presentaos a las elecciones otra vez!”. (“- Jopé, pues tonto el último …”, ¿o no?).  Con esto, el mecanismo normal de la existencia ha sido destruido.

Hay muchas cosas buenas en España, y es por eso por lo que, al que bien, sobrevivimos.

Sin embargo, tenemos una Cataluña hundida, aunque no menos lo están otros lugares de España. Muchas familias están arruinadas y la juventud sufre trastornada. Las masas de nuestra sociedad masificada hace tiempo, son preparadas artificial y calculadamente con anticipación para que digan lo que se quiere que digan, viviéndose de continuo el germen de la anarquía.

Como la fuerza de las masas es ciega y la libertad política no es un hecho sino una idea, cuando las masas creen haber conquistado la libertad la convierten rápidamente en anarquía. La diversión y las sonrisas son aparentes y peligrosas cuando esconden la inquina y el odio. Alguien escribió hace más de cien años: “El carácter abstracto de la palabra “Libertad” (…) permite convencer al pueblo de que el Gobierno no es más que el gerente que representa al propietario, que es la nación, y que puede uno desembarazarse de él, como quien cambia de chaqueta”.

Con estos males y a pesar de la obligada espontaneidad de la gente española de bien -valientes y muchas veces heroicos-, parecemos un tropel completamente desorganizado, una jaula de grillos. Por desgracia, el “despotismo del capital” el principal argumento de la alta política para decir “no” al separatismo.

En diciembre no van a ocurrir grandes cambios. Ganen los constitucionalistas o bien los separatistas, estos prepararán otra bronca tarde o temprano. Ocurriendo o para que no ocurra, el Gobierno español va a sentirse tentado a realidad una reforma constitucional.

Más todavía, como a las masas no se les puede gobernar con argumentos y razonamientos cuando se permite que estos puedan se contradichos, un acuerdo basado en las discusiones de partido incluso cuando los argumentos son sólidos resulta imposible. Todo esto hace que hoy la política no tenga nada en común con la moral y recurra al engaño y la hipocresía.

Pues bien, todo estos términos los estamos viendo en Cataluña por lo mismo que lo hemos visto en el funcionamiento de nuestra democracia liberal desde hace tiempo. Fíjense que este retrato sociológico son afirmaciones tomadas del Acta nº 1,  de los Protocolos de los Sabios de Sión y fueron programadas hace más de cien años. 

Para concluir, si Vd. quiere hacerse con el poder político, siga los preparativos señalados anteriormente y que ya son una realidad en Cataluña y todos los lugares de la vieja piel de toro. ¿No es interesante saber quiénes están detrás del ensayo realizado por el golpismo separatista en Cataluña? Cuando han perdido la baraja, ¿dirán que todo fue una broma? ¿Es su crisis y la del resto de España una broma?

Pero también estamos expectantes. ¿Por qué? Porque si bien los errores se pagan caro, los que actúan mal cavan pronto su ruina. Pronto se  declamará el Ubi sunt? El gozo a los enemigos de España les dura muy poco, a la vez que dejan un reguero de males,  daño en la nieve y hielo en las almas.

Estamos muy agradecidos a los muchos españoles de pro, que siempre los hay, que no están dispuestos a ser desterrados de su tierra, que no quieren negociar su catalanidad y la españolidad que implica, que van a defender y defienden a España como una nación -no en clave nacionalista- formada por pueblos hermanos, pueblos estos en los cuales abunda la diversidad, de modo que -también por ello- no son naciones ni nacionalidades.

Reinos históricos estos de las Españas, unidos irrevocablemente en una diversidad que permite contrastar lo específico de cada uno de ellos, y unidos también al advertir que todos ellos gozan de la diversidad en su seno. Reinos al fin unidos en una unidad más amplia, en una verdadera unidad espiritual, con un solo monarca, y la misma raíz jurídica, social y cultural. España, las Españas una en la Hispanidad.

José Fermín Garralda

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