6 de Agosto de 2017 0

Asalto ilegal sobre y desde la calle por los “ikurriños”

Imposición de la ikurriña en Estella, e intento de asalto a un domicilio particular en Pamplona.

Quien no se escandaliza por estos hechos, está perdido. A todas luces, nuestra sociedad parece que está perdida, y, si no lo está, le pierde su silencio, aunque para su descargo diremos que un pesado silencio tal es comprensible, porque lo propician el sistema y los medios de comunicación “ocupados” desde hace tiempo. 

De nuevo la ikurriña asalta la calle de forma ilegal pero jugando a la legalidad, que son vías complementarias para el revolucionario.

Vayamos al hecho. El pasado viernes, día 4 de agosto, el cuatripartito -utilizado por Bildu- ha impuesto la ikurrriña en el Ayuntamiento de Estella para dar comienzo a sus fiestas. 

Así es como, el alcalde de EH Bildu de dicha ciudad, impone contradictoriamente a los estelleses la bandera de otra Comunidad Autónoma en el balcón de la casa Consistorial, diferente a la Comunidad Foral de Navarra. Precisamente se trata de la bandera de aquella Comunidad vecina (CAV o Euskadi) cuya mayoría de políticos quieren incorporarse o anexionar Navarra. 

Peguntamos a muchos vecinos de Estella y dicen que no quieren la ikurriña ni la politización de sus fiestas, que además son de todos.

Preguntamos a unos y otros votantes de lo que tras las elecciones se configuró como “cuatripartito” -para impedir el acceso del ganador electoral al poder y a las responsabilidades municipales-, y dicen que los políticos y programas electorales de varios partidos del posterior “cuatripartito” callaron sobre la ikurriña y las pretensiones que se han ido viendo de EH Bildu sobre sus socios. (Entonces, ¿qué y a quién representan?). 

Eso del “cuatripartito” es una trampa más que el sistema permite absurdamente cuando algunos partidos llevan la política hasta el enconamiento, o bien cuando se quiere “pacificar” a los amigos de ETA que desean acceder a la vía política. Es reflejo de la decadencia total de la política liberal, a la que se suman los políticos “anticapitalistas”, así como reflejo de la decadencia del Estado contra el que conspiran todos cuando no lo ocupan prototalitariamente. 

Eso del voto en blanco, esto es, sin “mandato imperativo”, es una trampa del sistema que favorece la desilusión social y la corrupción política. No nos referimos a la corrupción monetaria, sino a la corrupción que supone convertir la política en un juego, una feria, en un reparto de cromos, un “anti” y esas cosas tan feas. Nos referimos a la política de la que se sirven los poderes del amiguismo y las plutocracias internacionales, en suma, la ocultación y manipulación que utiliza a tantos aprovechados ambiciosillos. 

Preguntamos a la legislación y dice que el hecho de la imposición citada de la ikurriña no se puede hacer legalmente.

El recurso a los Tribunales, es mejor no nombrarlo, al vislumbrar últimamente no pocas decisiones en Navarra y el resto de España. ¿Para qué? -dice el “mentidero” y la opinión-.

Eso del Estado de Derecho -estamos en el Estado deshecho- muchos saben que es un cuento, pero también el clavo ardiendo para evitar la arbitrariedad de ciertos partidos políticos, personajes que recientemente han aparecido en la política, consignas y sugestiones exteriores de gente que desea destruir España. El tal Maduro es un ejemplín más. Y en España hay muchos Maduros de muy diverso color…

Estas son las consecuencias del sistema liberal partitocrático que no practica, ni quiere y ni puede practicar la representación social en la política, ni reconoce a la sociedad lo que es de ésta. A ver qué hacen los políticos liberales “del Estado” para encaminar a buen puerto la política y a esas criaturas veleidosas, insatisfechas y que alternan lo legal e ilegal, a las que han dado origen. Unos y otros, generadores y criaturas, todos forman parte de la casta política. Llamamos casta a los… “intocables”, “casta” que parece estar protegida por algunos jueces en España y Navarra en ella. Todo es mejor que mejor pero para ellos. 

El segundo hecho. Si, por un lado, unos ponen la ikurriña de forma ilegal, con desleal hacia la sociedad, de forma partidaria y con astucia partitocrática… por otro, los amigos del tumulto callejero pretendieron asaltar la casa de quien libremente exhibió la bandera de España desde el balcón de su domicilio en Pamplona, en el uso de su libertades y bonahombría. 

¿Se acuerdan?

Les recuerdo que una mujer, una dama de edad -no una anciana como dijo cierta prensa-, exhibió la bandera de España desde el balcón de su casa al comenzar los Sanfermines el día 6 de julio, una vez que el alcalde EH Bildu había impuesto la ikurriña al echar el chupinazo en el balcón de la casa Consistorial de Pamplona, que todos saben que es un momento de mayor proyección internacional de esta ciudad. Ignoramos si ambos hechos -la exhibición de ambas banderas- tenían algo que ver. 

Este hecho, la naturalidad y la alegría desinhibida de la anciana, se hizo viral, y de su gesto muchos se alegraron “in situ” y otros se enteraron por teléfono móvil. 

Pues bien, también se sabe que a la salida de los toros del último día de Sanfermines, el día 14, un grupo de la peña que se autotitula “Alegría”, quiso asaltar la casa de dicha señora, y que tuvo que intervenir la policía foral a petición de una persona. 

Así pues, hay ofensa desde las instituciones, y hay ofensa en la calle contra aquellos que se manifiestan amigos de esa hermosísima suma de pueblos que forman uno solo, llamado España. No es la primera vez que las tribus del interior (recuerden el Epílogo de Menéndez Pelayo)  quieren dinamitar la convivencia, la concordia y la unidad en la variedad de España, pero sí es la primera -salvo el caso de Stalin en 1936- que los poderes del mundialismo y otros quieren deshacer España, sin duda para provecho de ellos. La confluencia entre los de dentro y los de fuera es muy real y pero que muy peligrosa. (¿Se reirán si les digo que recordemos a los Witiza del año 711?). Unos y otros sirven directa o indirectamente a la plutocracia financiera internacionalista, y encima muchos de ellos no saben qué dicen cuando se llaman “anticapitalistas”. 

El nacionalismo burgués ha de saber que sus compañeros de viaje -hoy aburguesados aunque se digan de izquierdas o neo marxistas- son tan “nacionalistas” como lo era Stalin. Es más, unos y otros son tan nacional-socialistas (sin biología por medio) como la cúpula alemana de tan infaustos días. Si Hitler y Stalin se repartieron Polonia en el tratado Ribbentrop-Molotov el 23-VIII-1938, y lo hicieron mediante un tratado y acuerdo secreto, el que unos y otros estén juntos y aún revueltos, hace que no se quieran repartir Navarra -viejo Reyno-, sino anexionarla a Euzkadi, como hicieron con el Anschluss de Austria en 1938. Tras Navarra vendrá la paulatina ocupación de otros lugares, que “argumentos” hay para todo: basta querer y mentir, y presionar al débil.

Mientras tanto, hoy el paro en Navarra aumenta, y el portavoz de “la casta” -¿al estilo Venezuela?- dice que es porque la economía va mejor. 

José Fermín Garralda 

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